Turrón «Olentzero» de Gorrotxategi

Turrones de chocolate hay muchos. Incluso buenos turrones de chocolate que podrían obtener la bendición de esos ortodoxos que creen que no hay vida turronera más allá del duro, el blando y, como mucho, el de yema.

Pero lo que hasta ahora no sabíamos es que existía uno con el sello del mismísimo Olentzero. Sí, ese carbonero vasco que -cual Papa Noel pero con txapela, pipa y RH negativo- baja estos días del monte para repartir regalos.

El invento es obra de la centenaria confitería Gorrotxategi, una auténtica institución en esto de los dulces y el chocolate que ha traspasado las fronteras de Tolosa, la ciudad donde comenzó su andadura.

Más allá del nombre, la gracia de este original turrón está en su forma de txapela (boina). Se trata de una sola pieza de unos 300 gramos que incluso imita a base de cacao en la superficie la textura aterciopelada de este sombrero.

En su interior el clásico crujiente de los turrones de chocolate con un toque bastante sutil de caramelo. Cuesta unos 15 euros -no, barato no es- y además de encontrarlo en numerosas tiendas del País Vasco también puede encargarse directamente en la tienda on-line de Gorrotxategi.

Lo cierto es que el Olentzero tiene más fama de glotón que de gourmet, pero estamos convencidos de que este turrón le encantaría después de una noche de trabajo intenso como la del 24.