Inicio Comer No hace falta ir a Japón para comer una hamburguesa de ramen:...

No hace falta ir a Japón para comer una hamburguesa de ramen: probamos la de Fry House en Barcelona

Otra hamburguesería en Barcelona. Qué bien, justo lo que más falta hacía en la ciudad, porque claramente hay pocas. Como café de especialidad y tiendas de souvenirs. Dejando a un lado el sarcasmo, es verdad que Fry House es un local dedicado a las hamburguesas, pero por suerte no es otra hamburguesería que se apunta a las smash, a las gourmet o a la  fase en la que estemos ahora.

Aquí lo que se estilan son las hamburguesas de estilo japonés. Y mira, de eso, sí que no teníamos, al menos que yo sepa. Y a su carta se ha sumado recientemente una hamburguesa de ramen que era la excusa perfecta para acercarnos por este local del Raval.

De estilo moderno y con esa simplicidad japonesa en su vertiente más eficaz y fría, Fry House está más pensado para recoger la comida -o pedirla desde casa- que para quedarse allí a echar la tarde. Pero hay una barra y algún taburete por si la idea es comer la hamburguesa sobre la marcha.

¿Y cómo es una hamburguesa de ramen? De entrada, hay que aclarar que no hay fideos por ningún lado. Aunque pensábamos que se iban a atrever los clásicos noodles instantáneos en su versión seca y crujiente, nos cuentan que se ha optado por una versión más fácil de comer. Y de vender. Así que la clave está en la carne, sustituida por chasu, esa loncha de cerdo que en Japón corona los tazones de ramen

Sabrosa y muy crujiente al pasar por la plancha, compramos totalmente la idea y el umami que destila entre pan y pan y con algo de queso y salsas. De tamaño moderado, cuesta 10,9 euros y es, de hecho, la opción más asequible de la pequeña carta en la que ofrecen media docena de hamburguesas.

¿Y que tienen las otras de japonesas? Carne de wagyu en la mayoría de ellas, y una con pollo rebozado. El tema de las salsas merece un capítulo especial, porque aquí juegan muy bien esa baza con opciones tan sencillas como la mahonesa japonesa, la bearnmiso -bearnesa con miso, efectivamente- usada en algunas hamburguesas o una wasabi cheese un tanto alocada pero que acaba siendo adictiva.

Se pueden pedir para acompañar las patatas fritas que llegan con un poco de alga nori -más umami- o el karage, pequeñas piezas de pollo frito al estilo japonés, muy tiernas y crujientes.

Detrás de esta proyecto están Sergi Villaubí y Ken Umehara, el chef japonés conocido en la escena local como El Puto Ken, y que combina su faceta artística con la gastronómica. De hecho, hace tiempo ya probamos una de las ensaladas que desarrolló en colaboración con Enlagloria Salad House.

Sólo por conseguir hacer una hamburguesería diferente en estilo y propuesta y también por salirse de lo que se entiende normalmente por cocina japonesa, Fry House merece una visita rápida para probar esa hamburguesa de ramen. Acompañada, por cierto, con una lata de sake, para que la experiencia sea todavía un poco más nipona.