Mageirocofobia, cuando cocinar provoca miedo y ansiedad

¿Te gusta cocinar? Una pregunta de lo más recurrente que hasta ahora creíamos que solo contemplaba todo un rango de posibles respuestas entre el mucho y el absolutamente nada. Pero acabamos de descubrir que existen personas que no es que no les guste cocinar, es que les provoca auténtico terror.

Y como casi todos los miedos imaginables, esta curiosa patología -posiblemente no sea el término médico correcto, cierto- también tiene su propio nombre: mageirocofobia, del griego mageiros, que significa cocinero.

Además de ocupar un lugar de honor en todas las listas de fobias curiosas y puntuar doble como pregunta de Trivial, lo cierto es que se trata de un miedo con muchas posibles vertientes y que, eso sí, se suele calificar habitualmente como no muy grave y, de hecho, no tiene un tratamiento específico, sino basado en sus diferentes manifestaciones.

Más allá de la simple curiosidad, no se trata aquí de intentar hacer un tratado sobre un asunto que, como todas las cuestiones médicas, son suficientemente serias como para dejarlas en manos de especialistas.

Pero sí resulta interesante descubrir las diferentes vertientes de esta singular fobia y que van más allá del genérico «miedo a cocinar» y que no es tanto que una sartén o los ingredientes produzcan terror, sino que las situaciones vinculadas a preparar un plato pueden desencadenar episodios de ansiedad y estrés, con todos los síntomas asociados.

En algunos casos -señalan los expertos- se trata de una cuestión física relacionada con el proceso (miedo al fuego, por ejemplo), aunque también pueden tener mucho peso otros aspectos relacionados con el éxito o el reconocimiento y aprobación si se trata de cocinar en público o para alguien más.

Incluso hay quienes aseguran que puede existir cierta relación entre el desarrollo de este miedo y todas esas recetas que libros, webs y vídeos aseguran que son muy sencillas y que luego nunca salen.