Más vegetarianos, pero cada vez cocinamos menos: cuando lo vegetal es un negocio pero no una solución

«España, mañana, será vegetariana», cantarán los defensores de la alimentación vegetal al conocer el nuevo informe sobre consumo en España y ver que lo veggie -ese bonito concepto que engloba desde veganos hasta flexitarianos- no para de crecer.

Pero, como siempre, tras el titular, los mil matices necesarios. Dejando a un lado que para muchos veganos los flexitarianos son omnívoros porque de vez en cuando comen carne, lo cierto es que sin este grupo la estadística se deshincha notablemente. Y es que estos casi-vegetarianos representan la inmensa mayoría de esa masa que apuesta básicamente por lo vegetal y que ya alcanza el 10% de la población española.

Sin ellos, la cosa queda mucho más deslucida: sólo el 0,5% se declara vegano y un 1,5% vegetariano. España no solo sigue siendo básicamente omnívora, sino que también es uno de los países más carnívoros del planeta. Y es que otro de los datos que ha revelado este interesante estudio de la consultora Lantern es que entre el «tengo que comer menos carne» y realmente comer menos carne hay un camino que pocos recorren a la hora de la verdad.

Podríamos discutir si lo vegetal -por no usar lo de veggie– es una moda más o una tendencia ya consolidada, pero lo que está clarísimo es que, ante todo, es una oportunidad de negocio que la industria alimentaria no va a dejar pasar. Y darse una vuelta por el lineal del supermercado o por la carta de algunos restaurantes -incluidas cadenas de comida rápida- lo certifican. Hay mucho dinero en juego y si ahora lo que toca es comer menos carne y hablar de dietas vegetales y sanas, pues se hace.

Algo que nos lleva a uno de los datos más preocupantes del citado estudio pero que posiblemente pasará desapercibido en una ola veggie -lo hemos vuelto a hacer- que quiere centrar su discurso en la salud: cada vez cocinamos menos.

Los datos son realmente preocupantes y ayudan a volver a poner los pies en la tierra entre tanta tostada de aguacate y ensalada de quinoa con kale. Cae el consumo de productos frescos en todas las categorías (fruta, verdura, pescado, carne…) y sólo las legumbres parecen aguantar sin perder volumen.

Una pésima noticia para la alimentación y la salud, y excelente para la industria alimentaria que rápidamente ha sabido poner en nuestro carrito de la compra productos ultraprocesados que, eso sí, no contienen proteína animal. ¿Más sanos? Pues no.

Dejar de comer chuletón por salud y sustituirlo por unas salchichas vegetarianas y no por una receta con verduras o legumbres es una tontería. La vaca, evidentemente, te lo agradecerá, pero en realidad supone un engaño para quienes lo hagan por motivos de salud.

Así que sí, comemos más verde, pero eso no significa que sea más sano. Porque tal vez lo que había que entender de una vez es que una alimentación sana pasa necesariamente por ir más al mercado a comprar productos frescos y cocinar más. El resto son modas y cuentos que tienen que ver con el negocio, no con la salud.

3 COMENTARIOS

  1. Los vegetarianos no comemos carne por salud y por consciencia hacia los seres vivos, comer carne significa comer cadáveres así es cómo lo vemos muchos vegetarianos o veganos, hay que respetar cada quién come y vive cómo quiere, pero que artículo más vacío y sin sentido, perdí mi tiempo al leerlo.

  2. Pues si, habría que cocina mucho más, es en el lo único que te doy la razón, porque el resto del artículo no sirve ni para imprimirlo y limpiarse el … Solo una anotación, entre muchas más que se podrían hacer: los veganos ‘ de verdad’ no solo NO consumimos carne por no matar vacas. Infórmate un poco más antes de escribir artículos.

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