Pieles de plátano, el corazón de una manzana, esas verduras que se han quedado un poco pochas o incluso la cáscara de la sandía se convierten en ingredientes de cocina en un nuevo libro de recetas presentado por IKEA y donde los desperdicios son la base de platos con una pinta estupenda.

Aunque es verdad que acabar con las alarmantes cifras de desperdicio alimentario no depende solo de los hogares -en origen y en distribución ya se descarta por razones estéticas mucha comida perfectamente válida-, este tipo de iniciativas siempre pueden ayudar a concienciar sobre la importancia de no tirar comida.

¿Incluida la piel de la sandía? Pues igual es un poco exagerado -podemos estar concienciados con el tema, no tirar comida y seguir tirando esto-, pero está bien saber que incluso con esto se puede preparar una deliciosa mermelada, tal y como explican en este libro de recetas (en inglés) que se puede descargar de forma gratuita aquí. 

Caldos con verduras o restos que rara vez se aprovechan; una pasta en la que las puntas de queso que se han quedado un poco duras aportan sabor; ideas para aprovechar pan viejo -más allá de las torrijas-; y, ojo con esto, incluso algún plato que permite cocinar con las pieles de plátanos.

Todo ello organizado en desayunos, platos principales, meriendas, acompañamientos, snacks y postres en un libro que posiblemente no se convertirá en el que más usemos en casa pero que siempre puede venir bien para probar algún plato diferente y preguntarnos si eso que estamos tirando a la basura podría ser un ingrediente.

Se calcula que, solo en España, cada año se desperdician 7,7 toneladas de alimentos al año. Sentido común a la hora de hacer la compra, controlar bien las fechas de caducidad y consumo preferente, y la cocina de aprovechamiento son algunas de las claves para, desde casa, intentar reducir estas cifras.