Los huevos de Mercadona

Lo de «no sabe ni freír un huevo» acaba de adquirir una nueva dimensión gracias a Mercadona. Y es que, como ya hemos leído en absolutamente todos los medios de comunicación, la cadena de supermercados ha puesto a la venta un pack con dos huevos fritos ya listos para calentar en el microondas y comer.

La propuesta, además de mucho envase y residuo, ha generado todo tipo de comentarios, chistes y gestos de sorpresa e indignación. Aunque la primera reacción es pedir que un meteorito acabe con tanta tontería, muchos han apuntado a que este tipo de productos se venden pensando en personas con algún tipo de problema que les impide cocinar o, en el caso de la fruta ya cortada y pelada, realizar estas tareas.

Es un enfoque interesante, la verdad. También el toque de atención de que no todo se concibe e inventa para nosotros. ¿Pero es realmente el objetivo? Puede ser, aunque la verdad es que cuesta mucho imaginar a Mercadona realizando algún tipo de acción con intereses estrictamente sociales o de integración de un grupo de personas.

En cualquier caso, la idea o la ayuda no sale barata: a 90 céntimos el huevo y con bien de plástico. Un clásico de este tipo de productos ya elaborados y que, más allá de la indignación y cara de sorpresa al pensar que los supermercados nos consideran idiotas o muy vagos -o las dos cosas-, demuestra que les importa lo justo aquello de la reducción de plásticos o la sostenibilidad.

De todos modos, los ya famosos huevos no son ni mucho menos algo nuevo. Hace muchos años que existe el huevo frito congelado e incluso tiene una patente que el año pasado compro Angular Aguinaga para su distribución en Europa.

Hasta ahora, eso sí, se trataba de un producto pensado para hostelería. ¿O pensáis que esos centenares de huevos fritos del buffet del desayuno se están elaborando al momento? Sí en hoteles de cierto nivel, no en la mayoría de ellos. No se sabe si estos de Mercadona son los mismos huevos descongelados, pero podría ser perfectamente.

Pero vaya, que el salto de la idea a los lineales del supermercado tampoco es para ofenderse tanto. O no más de lo ofendidos que deberíamos estar hace mucho tiempo. Hace años que Mercadona vende huevos ya cocidos que, la verdad, son igual o incluso más insultantes que estos a la plancha. En este caso, por cierto, sin pelar, lo que hace tambalearse esa idea de que son productos para personas con algún tipo de disfunción.