Guerra de la industria cárnica contra las hamburguesas vegetales: «Ultraprocesados con forma de tortita buscan nombre»

Desde aquello de «una hamburguesa de carne contamina más que tu coche», parece que la industria cárnica tenía ganas de devolverle el chiste al incipiente sector de la denominada carne vegetal. Y ha aprovechado el día de la hamburguesa -28 de mayo, concretamente- para hacerlo con una campaña que, con cierto tono de humor, no disimula una buena dosis de mala leche.

«Si te has paseado últimamente por el supermercado, habrás visto un buen número de ultraprocesados vegetales con forma de tortita», explican en la web de la campaña lanzada por Provacuno.

La cosa no queda ahí porque, además de hacer sangre -perdón por el chiste- con lo de ultraprocesados («los reconocerás porque tienen una media de 17 ingredientes: extractos de plantas, acidulantes, aceites, aromas, etc», explican), la base de la campaña es dejar claro que sin carne no pueden llamarse hamburguesa.

De ahí la singular propuesta de animar a la gente a que sugiera algún nombre alternativo para ellas. «Necesitamos tu ayuda. Bueno, en realidad, la necesitan ellos, que no encuentran un nombre original para sus ultraprocesados vegetales de forma redonda. Propón el tuyo y si está entre los elegidos por nuestro jurado de expertos, se lo presentaremos al Parlamento Europeo».

Con el lema «Si no es carne, es otra cosa», la campaña se acompaña de diversas imágenes de lo que se supone son hamburguesas vegetales y frases como «ese pan de burger no engaña a nadie», «el colorcito te delata» o la imagen de una hamburguesa de cartón que, aseguran, recuerda un poco al sabor de estos platos.

Todo muy de hacer amigos, sí. No ya entre los veganos, sino entre el cada vez más numeroso público -vegano o no- que se interesa por este tipo de alternativas vegetales a la carne.

Que, efectivamente, son ultraprocesados y no siempre son saludables (tampoco la carne), pero que hay que reconocer que no solo consiguen emular bastante bien la textura y sabor de la carne, sino que sus ventas no paran de crecer.

Algo que parece preocupar cada vez más a la industria de la carne. Al menos lo suficiente como para lanzar una campaña de este tipo en lugar de, por ejemplo, responder a los argumentos de su competencia vegetal en cuanto a impacto medioambiental de la producción o el bienestar animal.

En cualquier caso, no hay que perder de vista que algunas de las grandes empresas de la producción y distribución de carne y derivados también se han metido de lleno en el negocio de los productos vegetales. Y que, chistes al margen, se está librando una intensa batalla legal en Europa por la denominación de este tipo de productos vegetales, tanto las alternativas a los lácteos como de la carne.

4 COMENTARIOS

  1. Leo los comentarios y me parece que no se sabe lo que se está hablando.
    ¿Alimentos saludables?
    ¿Producto que no requieren contaminar para limentar?
    Señores, estamos hablando de ULTRAPROCESADOS, mucho más manipulados que la carne de animales y con un índice de contaminación que lo supera en muchas ocasiones.
    Dejemos de pensar que por ser vegetal es mejor. Hay que comer de todo, y cuando menos procesado esté mucho mejor, bien sean carnes, cereales, frutas o verduras.

  2. Las empresas de procesados vegetales (todo alimento cocinado es un procesado en mayor o menor medida) atacan a la carne en cuestiones medioambientales (una hamburguesa de carne contamina más que tu coche), de salud (la carne roja y procesada es cancerígena segun la OMS) y ética hacia los animales (cada segundo 3000 animales son sacrificados en el mundo para su consumo). Y la industria cárnica sólo sabe defenderse en algo tan ridículo cómo qué nombre se le pone a este tipo de alimento. No sólo caen en mostrar su falta de argumentos, sino que además le dan mayor visibilidad a estos productos, más ecológicos para el planeta, más sanos para nuesto cuerpo y sobre todo respetuosos con los animales.
    La industria cárnica tendrá que ir adaptándose a un producto que no requiere matar ni contaminar para alimentar. Empresas como Campofrío o Noel ya están ofreciendo productos de origen vegetal. La demanda es cada vez mayor y, o te adaptas, o desapareces. El consumidor es dueño y señor. La demanda marca el ritmo del mercado.

  3. La verdad es que la campaña es original. Es cierto que el sector cárnico empieza a estar desesperado porque cada vez más gente prefiere comer alimentos saludables, pero parece al menos no han perdido su originalidad.

    Tengo curiosidad por ver hacia dónde se moverá el sector de la alimentación de aquí a 10 años. Creo que aun no somos conscientes.

  4. Yo he probado estas «hamburguesas» vegetales y no estoy de acuerdo con lo que dices de que emulan bastante bien la textura y el sabor de la carne. Y no he probado solo una, sino varias y de varios tipos. El resultado es, cuanto menos, decepcionante, teniendo en cuenta que no dejan de asegurar que no se nota la diferencia.
    Teniendo en cuenta además que es un producto mucho más ultraprocesado que las hamburguesas de verdad, no me parece una alternativa a tener en cuenta, salvo que por alguna razón no puedas o no quieras comer carne. Pero sabiendo que no es ni mucho menos lo mismo.
    Por otra parte, la industria de la carne se ha demonizado mucho y de forma injusta en ocasiones. En cierto sentido estoy de acuerdo en que hay que llamar a las cosas por su nombre. Ni carne vegetal ni hamburguesas. ¿O acaso alguien aceptaría que se llamase paella a algo que no se hace ni siquiera con arroz? Por poner un ejemplo.

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