Ensalada de alcachofas, bacalao y naranja: una receta rápida y rica para esta primavera

Una base de patatas y por encima hinojo en crudo y naranja. Es una ensalada que hacemos mucho en casa, que se prepara en un momento, que admite decenas de variaciones y que puede funcionar como primer plato, como acompañamiento y también como plato único se le suma algún otro componente. Por ejemplo, el bacalao -desalado y desmigado- funciona estupendamente para darle un poco más de consistencia a la receta.

¿Y si cambiamos el hinojo por alcachofas? Una verdura que aunque ahora acaba su temporada siempre tenemos disponible en versión en conserva.

Es verdad que muchas tienen un punto ácido que no gusta, pero las de Gvtarra que hemos usado en esta receta están libres de ese sabor y son magníficas para tener siempre a mano: corazones de alcachofa en su punto, bastante firmes y perfectos para comer tal cual con un poco de aceite y para incorporar a otras recetas. 

Como a esta ensalada, tan sencilla de hacer que lo más complicado será cocer unas patatas y pelar una naranja.

Ingredientes

  • Un bote de corazones de alcachofa Gvtarra
  • 3 patatas medianas
  • Una naranja
  • 100 gramos de bacalao desalado y desmigado
  • Avellanas
  • Aceita de oliva virgen extra y sal

Preparación

Cocemos y dejamos enfriar las patatas. Las pelamos y cortamos en láminas no muy finas. Las colocamos en la base de una bandeja o ensaladera.

Abrimos y escurrimos las alcachofas. En este caso no nos interesa el líquido, así que podemos usar un colador y luego dejarlas sobre un papel de cocina para que absorba la humedad. Ojo porque se oxidan, así que mejor no tardar demasiado en montar la ensalada.

Mientras tanto, pelamos y troceamos una naranja en pequeños dados. El zumo que irá saliendo al cortarla lo guardamos y reservamos, porque nos servirá, con un poco de aceite para preparar el aliño de esta ensalada.

Cortamos los corazones de alcachofas y los colocamos sobre las patatas. También los trozos de naranja y el bacalao desmigado. No es mala idea probar un poco para ver el punto de sal y en función de eso decidír la que necesita la ensalada. En el bol donde tenemos el zumo de la naranja, añadimos AOVE, sal y pimienta y batimos para conseguir que emulsione un poco. 

Incorporamos a la ensalada antes de servir y al final le podemos poner por encima unas avellanas picadas, que aportan un punto crocante muy rico. Y, como siempre, podemos jugar con otros ingredientes según disponibilidad y gustos.

¿No tenemos bacalao o no nos hace gracia? Unas anchoas en salazón o una caballa en conserva pueden ir perfectamente. ¿Vegetariano o vegano? Se quita el pescado y listo. ¿No hay avellanas en casa? Cualquier otro fruto secado picado puede funcionar.