El cambio climático también afecta a los caquis: la cosecha de ‘Persimon’, casi la mitad que el año pasado

Otoño es sinónimo de caquis. En realidad, la temporada se alarga todo el invierno hasta enero o febrero, pero es ahora cuando empiezan a asomarse los primeros por las tiendas. Así que, como cada año por estas fechas, nos hacemos la misma pregunta: ¿son lo mismo el caqui y el Persimon?

 

Sí y no. Por resumirlo -porque ya lo explicamos en su momento-, caqui es la fruta y Persimon una marca comercial propiedad de los productores de la DOP Ribera del Xúquer. Es decir, si alguien nos vende Persimon y no es de Valencia, algo raro está pasando.

Más allá del nombre, en realidad la diferencia también es del producto. El caqui se suele comer sobremadurado, muy blando, y está pensado para consumir a cucharadas. El Persimon tiene una textura mucho más firme, algo que se consigue recogiendo la fruta antes de madurar y luego tratándola en cámaras sin oxígeno para conseguir eliminar su astringencia.

Pero más allá de esta diferencia que siempre nos parece interesante recordar, la noticia es que la cosecha de Persimon de este año se presenta complicada. Así lo explicó la asociación DOP Ribera del Xúquer recientemente, con unos datos que dejan claro que la sequía también ha afectado y mucho a este cultivo.

Y es que la previsión es recoger 55.000 toneladas de Persimon. Puede parecer mucho, pero es casi la mitad que el año pasado (95.000 toneladas). La asociación no ha dudado en señalar el cambio climático como el factor determinante que explica esta bajísima producción, asegurando que se ha hecho un gran esfuerzo para llegar a esta cifra y, sobre todo, mantener la calidad del producto pese a las condiciones climáticas tan adversas.

¿Y qué pasa con el precio? No se menciona expresamente, pero parece lógico pensar que si la producción es la mitad que el año pasado, cabe esperar un aumento considerable en los precios de venta de los Persimon. A estas alturas, nada nuevo viendo que es la tónica general.