Así es la nueva bodega de Perelada, otro gran motivo para viajar este verano a L’Empordà

La relación del Castillo de Perelada con el mundo del vino se remonta a nada menos que la Edad Media. Una larga historia que hace unos meses completó su último capítulo con la apertura de la nueva bodega de esta casa, una de las más conocidas en el sector del vino catalán y referencia en la DO Empordà.

Así que los aficionados al vino y al turismo enológico que anden planeando sus próximas escapadas harían bien en marcar esta localidad de Girona en el mapa. En realidad, la visita a este castillo del siglo XIV, su biblioteca y colecciones de arte, alojarse en el estupendo hotel o comer en el restaurante distinguido con una Estrella Michelin -y con, seguramente, el mejor carrito de quesos del país- ya eran argumentos más que suficientes.

Pero ahora hay que sumar un aliciente más con esta bodega que combina perfectamente la experiencia del visitante con la parte más pragmática: permitir la elaboración de mejores vinos.

De eso se trata, explican los responsables del proyecto, que no dudan en asegurar que estas nuevas instalaciones suponen una clara apuesta por elevar el nivel del portfolio de referencias de Perelada. Las nuevas instalaciones tienen capacidad para trabajar con 2,7 millones de kilos de uva y producir cerca de 1,9 millones de litros de vino y 2.240.000 botellas.

Diseñada por el estudio RCR, la arquitectura sobria y elegante se integra perfectamente en el paisaje y dibuja un interior espectacular, a base de hormigón, texturas y luz natural.

El resultado son diferentes espacios dedicados a la visita experiencial que propone la bodega a sus visitantes y zonas de trabajo. De hecho, en la creación de este espacio se han tenido en cuenta estos dos usos -enoturismo y vinificación- para que convivan sin molestarse.

Una arquitectura muy personal, pero también funcional, explican sus creadores. Porque la sostenibilidad se presenta como otro de los pilares de la bodega, que presume de ser la primera de Europa en obtener la certificación LEED Gold en materia de ecoeficiencia energética.

Las visitas, incluyendo una cata de 3 vinos de Perelada, tienen un precio de 25 euros por persona y se pueden reservar a través de la propia web. También se pueden combinar con una visita al Castell de Perelada, así como estancias en el hotel.