5 vinazos y 3 cavas para celebrar estas fiestas

Siempre se dice que es mejor no esperar una ocasión especial para abrir un buen vino. Que lo de reservar tal o cual botella para un día señalado es una pésima idea y que cualquier momento es bueno. De acuerdo. Compramos el concepto.

Pero también es verdad que hay algunas botellas que apetece más compartir -sobre todo si es un magnum, claro- o poner en la mesa en días de fiestas. Así que Navidad es la excusa perfecta para, por aquello de las reuniones familiares, darse un pequeño capricho en forma de vinos que igual se van un poco del modesto presupuesto habitual.

Hemos hecho una pequeña selección con media decena de vinos magníficos que hemos tenido ocasión de probar a lo largo de los últimos meses y que teníamos anotados en la libreta con mayúsculas. También tres cavas que, aquí si, no se van de precio y serán el brindis perfecto para despedir el año.

Pensante Maturana 2015

Es una uva compleja y por eso ha tenido tradicionalmente un papel secundario, hasta casi rozar la desaparición. Pero bien tratada puede dar lugar a vinos magníficos, como llevan tiempo demostrando algunos monovarietales de Maturana elaborados por diferentes bodegas riojanas.

Ahora Casa Primicia sube la apuesta con su Pensante Maturana 2015, una de las referencia más exclusiva de esta bodega de Rioja Alta y que se suma a la gama Pensante, dedicada a vinos especialmente mimados y que sólo salen al mercado en añadas excepcionales.

Un tinto espectacular o, por reivindicar lo del titular, un vinazo de manual. Consistente pero con una acidez que lo mantiene muy vivo y fresco.  Cuesta unos 100 euros. Si no sabes qué pedirte para Reyes, aquí tienes una muy buena idea.

Finca La Emperatriz 2018

Es, seguramente, la referencia más conocida de la bodega Hermanos Hernáiz que, por cierto, también tiene un blanco muy interesante con este mismo nombre y elaborado únicamente con viura. Pero esta vez vamos a descorchar su tinto Finca La Emperatriz 2018.

Un rioja clásico en el mejor sentido posible donde manda la uva tempranillo pero se acompaña de un 20% Garnacha y un pequeño toque (4%) de viura. Un vino muy fino y elegante que, pese a ser un adjetivo que usamos demasiado para hablar de vinos, aquí describe muy bien la esencia de éste.

Un tinto serio, que convence porque a todo el mundo le gusta probar algo que sabe que a va a estar rico. Esta añada 2018 a la venta puede tener algo más de recorrido en botella, por si alguien se anima a dejarla algo más de tiempo. Se puede encontrar entre 30 y 35 euros.

Buezo 79

Si te gustan los blancos más exclusivos, éste de Bodegas Buezo merece un sitio en tu mesa de Navidad. De hecho, incluso si no te gustan los buenos blancos, Buezo 79 te curará de esa terrible enfermedad.

La nueva referencia de esta bodega especializada en vinos de guarda es uno de los mejores blancos que hemos podido probar últimamente. Está elaborado con uvas chardonnay, sauvignon blanc, semillón y viognier de la añada 2017.

Es cremoso, largo, muy bien estructurado. Sólo se han producido 400 botellas en formato magnum y a un precio de 125 euros. Algo nos dice que no será fácil conseguir una pero si hay suerte y se pone por delante, a por ella.

Valdrinal SQR 2018

Nos cuentan que su curioso nombre es una referencia a Square (cuadrado) porque este potente tinto es Valdrinal al cuadrado. Un tinto de autor que llega desde esta bodega, la única de Ribera del Duero situada en Segovia.

Se trata de un 100% tempranillo, con un perfil clásico y una producción muy limitada de sólo 5000 botellas. Un tinto muy elegante, con una madera presente pero bien integrada y que será un auténtico éxito en la mesa. Cuesta unos 50 euros.

Roda I Reserva 2018

Más clásicos de esos que son una apuesta segura: Roda Reserva. De nuevo, añada 2018 para un tinto que no busca sorpresas y que sabe jugar perfectamente con uvas tempranillo de cepas viejas de diferentes viñedos de la Rioja Alta y un pequeño toque de graciano y garnacha.

El resultado es un vino complejo, de aroma intenso, con madera presente pero bien integrada y cuyo precio, por cierto, parece fluctuar bastante, y lo mismo se encuentra por 30 que por 50 euros.

Vilarnau Rosé Delicat

Vamos con las burbujas. Y en versión ecológica y rosada de la mano de un clásico que ya ha pasado por esta casa unas cuantas veces. Y es que Navidades es época de clásicos y este Vilarnau Rosé Delicat lo es.

Un cava con garnacha y pinot noir donde la elegancia de esta segunda variedad marca terreno. Suave, cremoso y fresco, es perfecto para despachar los aperitivos. Cuesta solo 15 euros.

Alta Alella Laietà Rose

¿Más rosado? Dicen que está de moda desde hace años pero más allá de las tendencias del mercado, lo cierto es que este cava de Alta Alela tiene un perfil gastronómico interesante, perfecto para acompañar las comidas y cenas de estos días.

Las particularidades de la zona -a orillas del Mediterráneo, muy cerca de Barcelona- e incluso ese punto salino que podemos encontrarle conforman un cava complejo e interesante, que se aleja de tantas otras burbujas rosadas. Anda sobre los 20 euros de precio.

Juve & Camps Reserva de Familia

Pocas cosas mejores se pueden decir de un vino que es el que se guarda para casa, para la familia. Así nació este Juve & Camps Reserva de Familia que hace años dio el salto al mercado y ahora llega en su añada 2018.

Combinación de variedades clásicas de la zona (macabeu, xarel·lo y parellada), los años le sientan muy bien a este cava que equilibra muy bien la frescura con volumen y prestancia en boca. Su precio es también comedido (unos 20 euros) y si la familia y los amigos son numerosos, ojo que también está disponible en formato magnum y jeroboam (4,5 litros)