‘Kopi Luwak’, crueldad animal para producir el café más caro del mundo

¿Una extravagancia más para sumar a la lista, una leyenda urbana sin ningún fundamento o, realmente, el mejor café del mundo? La historia del Kopi Luwak es bastante conocida: se obtiene a partir de los excrementos de civeta, que tras ingerir los granos de café los expulsa semi digeridos.

En efecto, no se trata de una leyenda, y la producción de este café, sobre todo en el sudeste asiático, ha ido creciendo, dada la mayor demanda en todo el mundo. Si es o no el mejor del mundo es discutible, pero sí está claro que es de los más caros del mercado, con precios que pueden llegar a rondar los 80 dólares por taza.

Al menos si hablamos del auténtico Kopu Luwak -protestan algunos distribuidores- porque por lo visto la falsificación es muy habitual. De hecho, también habría que empezar a matizar lo de caro y exclusivo, porque incluso nos hemos topado con cápsulas a poco más de 2 euros cada una. Y, de regalo, una taza temática.

Más allá del curioso recorrido de los granos de café antes de ser tostados, la parte menos divertida de la historia tiene que ver con la civeta. Aunque tradicionalmente ha vivido en libertad y tocaba recolectar sus codiciados excrementos repletos de granos de café, las granjas de civetas en las que estos pequeños mamíferos malviven se han convertido en algo habitual en la producción de este café.

Algo que llevan años denunciando diversos grupos ecologistas. Hace meses, National Geographic recogía diversos informes de organizaciones que investigan las plantaciones cafeteras de Bali, y los resultados e imágenes sobre las condiciones de las civetas salvajes que han sido enjauladas para producir este café no dejan mucho margen a las dudas.

¿Y no se puede diferenciar en el etiquetado entre el producido con animales salvajes y enjaulados? En teoría sí, pero por lo visto no hay nada más fácil que trampear este dato. Así lo demostró ya en 2013 un reportaje de la BBC e insisten muchos expertos en la materia que, por cierto, también cuestionan la supuesta calidad de este tipo de café.

Aunque es cierto -explican- que el paso por el estómago de la civeta le da al café un toque único, también elimina parte de la acidez y sabor característicos que tiene que tener una buena taza de café.

Pero no sólo el café está amenazando el modo de vida de este animal, sino que el turismo masivo en Indonesia también es parte del problema. Los visitantes no sólo quieren comprobar que es cierta esa leyenda del café hecho con excrementos, sino que también les hace gracia ver a las civetas. Enjauladas, por lo visto.

¿La solución? Aunque podamos permitirnos este pequeño capricho cafetero, los expertos -y el sentido común- animan a evitarlo. Seguro que hay cafés igual de buenos -o más- y menos crueles.

12 COMENTARIOS

  1. Yo creo que es peor criar animales en cautividad para comérselos, que criar animales en cautividad para comerse parte de su excrementos, porque no es por nada pero el consumo de carne de animales en cautividad es muy superior al consumo de este tipo de café.
    Nadie se ha quejado de los huevos, a lo mejor se creen que las gallinas ponedoras andan sueltas por ahí libremente.

  2. Menuda chorrada.

    Ya están los animalistas de turno rasgándose las vestiduras. Por otra parte esto no es ninguna novedad: el café de civeta se conoce desde hace muchos años, lo que pasa es que ahora se ha puesto de moda, y es cuando se está de verdad empezando a hacer negocio. Ahora bien, yo no acabo de pillarle el atractivo a eso de beberte una infusión hecha con algo que previamente ha cagado una comadreja.

  3. Como amante del café, me gusta más el café elaborado de forma natural sin ácidos y caquita de animales, que se limpia y se refina, sí, pero lo expulsado por el recto de un animal quiere decir que no es bueno para us organismo y tampoco lo es para el mio.

  4. Esto no es nuevo, hace años que se está produciendo ese café y otros similares con deglucion de otras aves que por no poderlas digerir las expulsan con esa perculiaridad.
    Pero en ningun lado he leido antes que se actuaba con crueldad con esos animales, tan solo que estaban encerrados, como otros animales domesticos.

  5. La verdad es que en Indonesia me sorprendió muy gratamente el café, no hace falta tener a una pobre chivata enjaulada para tener buen material. Es lo que tiene la superpoblación, que acaba con todo.

  6. A mi la idea de hacerme un café con los granos que han pasado por la boca, estómago, intestino y ano de un animal me parece repulsiva. Es un acto semicoprofago por decirlo de alguna manera. Que asco!!!!, Su P.M va a pagar ese dineral por semejante guarrada. Y si encima el animal sufre, me parece ya miserable.

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