Queda inaugurada la temporada de helados caseros. ¿Pero se pueden preparar helados en casa sin heladera y con cierta cremosidad o acabaremos mordiendo cristales de hielo con sabor a algo? Se puede y, en realidad, no es muy complicado siguiendo algunos sencillos consejos y pasos.

Y este helado de galleta María es un buen ejemplo. Un clásico de los desayunos que lleva en el mercado desde 1874, aunque es verdad que a España llegó casi un siglo después. Convertir estas míticas galletas en un helado muy rico es relativamente sencillo, así que toma nota de la receta.

Ingredientes

  • 200 gr. de galletas María
  • 600 ml. de leche evaporada (o leche entera)
  • 200 ml. de nata para montar
  • 100 gr. de panela
  • 2 yemas de huevo

Preparación

Empezamos separando un poco de leche para mezclarla con las yemas. Como es verano, es importante que las yemas estén poco tiempo fuera del frigorífico, así que las preparamos, las mezclemos con la leche y las volvamos a dejar en frío hasta el momento de usarlas.

Calentamos la nata con el azúcar en una cazuela. Antes de que rompa a hervir apagamos el fuego y dejamos templar.

Por otro lado, trituramos las galletas María hasta conseguir una textura de arena. Podemos usar una batidora o robot de cocina, o sencillamente meterlas dentro de una bolsa de congelados y darle golpecitos con un rodillo para triturarlas de forma manual. Es buena idea dejar algún trocito más grande para encontrarlo a la hora de comer el helado.

Mezclamos las galletas trituradas con la leche y añadimos el contenido al cazo con la nata. Calentamos de nuevo sin que llegue a hervir y apagamos el fuego. En ese momento, echamos las yemas que hemos mezclado con leche y removemos bien. Si hay más grumos de galleta de los que nos gustaría podemos pasarlo por la batidora.

Dejamos templar y pasamos la mezcla a un tupper que no sea demasiado alto. Si no tenemos robot de cocina que pueda triturar hielo, removemos el helado una vez cada hora durante 4-5 horas para conseguir que quede cremoso.

Si tenemos robot de cocina no es necesario remover cada hora, justo antes de servir trituramos a media potencia y con intervalos de 20 segundos hasta conseguir una textura cremosa. Si nos pasamos y queda demasiado blando podemos volver a congelarlo otros 15 minutos.