Pizza casera: cuatro trucos para que te quede perfecta en el ‘Día Mundial de la Pizza’:

La pizza también tiene su propio día en el calendario: el 9 de febrero. Así que, para celebrarlo, en lugar de hablar de los ya conocidos rankings sobre las mejores del país o hacer chistes sobre si se le puede o no echar piña, un buen plan es preparar una buena pizza casera.

Para los que se animen, hemos recopilado algunos trucos para que nos quede casi casi como si estuviéramos en Nápoles.

La masa perfecta

Parte fundamental de una buena pizza. Hacer una masa de pizza casera no tiene ningún misterio. De hecho, la masa de pizza casera fue una de las recetas más buscadas durante 2020, sobre todo durante las semanas de confinamiento.

Harina, agua, levadura y no tener prisa son las claves para que nos quede perfecta, tal y como veíamos en esta receta, que es la que siempre hacemos en casa. Solo necesitaremos un poco de organización con los tiempos y listo. Toma nota de los ingredientes y la elaboración.

El tomate

Este truco lo aprendimos hace poco y la verdad es que ha mejorado mucho nuestras pizzas caseras. Y es que una de las claves es conseguir que la masa no se humedezca para que, así, un horneado rápido y potente la deje bien crujiente.

Para conseguirlo, más allá de poner el horno a todo lo que dé de temperatura y colocar la pizza directamente en la base del horno -el lugar más caliente-, sustituir la salsa de tomate por passata o tomate concentrado es una gran idea.

También masa vegetal

Es verdad que la pizza no tiene muy buena fama, nutricionalmente hablando. A veces, injustamente asociada a la comida rápida, una buena base -con harina de calidad o incluso integral- e ingredientes vegetales puede dar lugar a un plato bien rico y relativamente sano. O que al menos no sea el mal.

Repasando el libro de recetas Más que un tomate que Orlando presentó hace ya tiempo –se puede descargar de forma gratuita aquí-, nos hemos encontrado con una pizza de coliflor muy original. La idea es sustituir la tradicional base por una elaboración que tiene esta verdura como protagonista.

Para ello, necesitaremos 600 gramos de coliflor, 1 huevo, 200 gramos de mozarella y dos cucharadas soperas de parmesano rallado. Trituramos la coliflor hasta obtener una textura granulosa y la metemos en el microondas durante 10 minutos. La sacamos y mezclamos la coliflor con huevo, queso mozzarella y parmesano hasta que quede una masa homogénea.

Estiramos la masa en papel de horno, dándole la forma deseada, y horneamos a 180 grados durante 10 minutos con los ingredientes que queramos por encima. Una pizza diferente y muy fácil de hacer.

La mejor manera de recalentar

Vamos a suponer que ha sobrado pizza. Sí, para muchos eso será ciencia ficción, pero a veces ocurre. ¿Cómo recalentar sin que se convierta en una masa chiclosa y poco apetecible? La solución no es ni el microondas ni el horno, como cabría pensar, sino una sartén bien caliente.

Hay versiones más sofisticas que convierten este proceso de recalentado casi en más complejo que hacer una pizza desde cero, pero simplemente con recurrir a una sartén para devolver a la masa su crujiente y hacer que el queso vuelva a fundirse -un par de gotas de agua y tapar la sartén para crear vapor también funciona- es un método infalible.