Polémica por las comidas servidas en el hospital Zendal de Madrid

Para algunos, la comida servida a los pacientes de un hospital es un detalle menor. Para otros, el menú es parte de la atención a los enfermos y juega un papel importante en su recuperación y salud. Nos apuntamos a la segunda: si nos pasamos el día hablando de la importancia de la alimentación, mucho más en el caso de personas enfermas.

Pese a ello, parece que no es algo que se esté cuidando demasiado en el nuevo hospital Isabel Zendal de Madrid, que suma una más a su larga lista de críticas desde que se inauguró: el lamentable aspecto de los menús que la empresa de catering contratada está sirviendo.

A falta de cocina propia en el Zendal, la Comunidad de Madrid ha recurrido a los servicios de la empresa Eurest para ocuparse de las comidas, la misma que lo hizo en el hospital de Ifema. En concreto, el contrato contempla un servicio de medio año con un coste de algo más de 1.160.000 euros.

Pero más allá de esta cuestiones, el caso es que las fotos compartidas por algunos de los ingresados no dejan en demasiado buen lugar la calidad de la comida servida.

Unos guisantes con muy mala pinta -y lo que podría ser moho-, lo que parece un caldo de aspecto poco sugerente, o una hamburguesa que tampoco luce nada bien son algunos de los ejemplos que durante los últimos días se han viralizado en redes sociales.

Tampoco unas natillas envasadas de postres o el desayuno a base de bollería industrial parece lo más adecuado para servir en un hospital donde se recuperan enfermos de Covid-19. En realidad, para ningún paciente. Tampoco para un hospital infantil, por cierto, tal y como por aquí denunciamos hace ya tiempo.

Y es que, desgraciadamente, lo del Zendal no es nada nuevo. La apuesta por externalizar las comidas en lugares como escuelas u hospitales está muy extendida, y sus resultados son siempre muy discutidos. Supuestos ahorros a cambio de menos calidad frente a la que se prepara en las cocinas propias suele ser la crítica más recurrente. Los padres que dejan a sus hijos a comer en el cole seguro que saben de qué hablamos.

Aunque algunos ven esta nueva polémica como una forma más de criticar la gestión de Isabel Díaz Ayuso, el tema va mucho más allá de los rifirrafes de turno entre partidos. Porque sí, por supuesto que la comida es un tema político e ideológico.

Dar pizza o comida rápida a los más desfavorecidos como alternativa al menú escolar o dejar en manos de empresas privadas los menús de hospitales, son decisiones políticas. También considerar la comida sana y saludable no como un derecho, sino como un privilegio al que solo pueden acceder quienes puedan pagarlo.

Si la cesta de la compra es uno de los actos políticos más poderosos que podemos hacer a diario, no hace falta ni decir que detrás de este tipo de decisiones de gestión pública también hay una clara intencionalidad ideológica. Y, a la vista de los platos que dan como resultado, no parece muy recomendable.

6 COMENTARIOS

  1. Me parece increíble que ha dia de hoy sigan pasando estas cosas, con la alimentación no se juega

  2. Yo soy del PP y siempre lo seré, y lo seré hasta el infinito y mucho más y ha mucha honra porque no me queda otra, porque no soy de izquierdas y porque no soy un fanático de derechas como los radicales neonazis, a pesar de todo ello me rindo ante la evidencia de las imágenes, me parece una indecencia dar esa comida a ningún ciudadano de este País y menos a nuestros mayores que tanto han trabajado para que España sea lo que es hoy en día una gran nación.

  3. Yo soy votante del PP de Ayuso pero reconozco que cuando haces un hospital o demas, como este caso y recurres a terceros para el cartering, lo que haces es poner dinero publico como este caso mas de un millon de euros, en manos privadas que te generara caja B al partido como costumbre.
    Seguire votando porque los peperos somos asi, como los de betis, pero sin mucho fuste, me gustaria saber de quien es la empresa de catering, y asi se explicaria mejor.
    Tanto que me quejo de la corrupción y esto suena a pucherazo.

  4. Que la comida no tiene buena pinta? Que se cierre el hospital. Los pueden traer aquí a valencia, a las carpas que han montado que se inundan cuando llueve y no tienen calefacción…

    Hay que ser muy ruin para sacar esa clase de noticias

  5. Lo primero que hicieron los sindicatos en Denia cuando abría el nuevo hospital de Gestión privada era robar bandejas de comida dejarlo en el dejado al sol, después de dos días lo presentaron como recién servidos.

    Después las historias de mal trato en las redes sociales, como Facebook y Twitter y Google Maps.

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