Las paelleras en forma de corazón y alargadas creadas por una empresa valenciana

Que en la paella hay poco margen de innovación en la lista de ingredientes es algo que cualquier valenciano de pro no duda en recordar al que se atreva a salirse de la receta tradicional.

¿Pero qué pasa con el recipiente? Hace ya unos cuantos años que el cocinero Kiko Moya se animó con los arroces en formato cuadrado en L’Escaleta. Pero una cosa es esto de cuadricular los arroces  y otra tocar la santa paellera -o paella o paelló, que es como realmente se llama por allí-, saliéndose de su característica forma redonda.

Un diseño perfecto para compartir cuando no hay muchos en la mesa, pero que complica un poco la cosa si hay muchos invitados y la idea es compartir todos la misma. Porque, por si hay algún despistado, la forma correcta de comer es directamente de la paellera, situada en el centro de la mesa y con los comensales armados con cucharas de madera.

La solución a este problema es muy sencilla: una paella con forma ovalada, perfecta para colocar en una mesa mucho más grande y de la que pueden comer hasta 14 personas cómodamente. Una ingeniosa propuesta de la que se habló mucho el pasado verano, atribuyendo la invención a los valencianos Lamberto Viadel y José Miguel Marín.

El Paelló -que es como ha sido bautizado este recipiente- sirve tanto para cocinar la paella como para servirla en la mesa. Está pensada para 14 comensales y ojo con el precio porque, según leemos en Levante, su precio supera los 280 euros.

Siguiendo la pista de este paelló –cuya web dedicada, por cierto, no está operativa– hemos llegado a un mundo de fantasía donde, en realidad, no solo ya existían paelleras ovaladas y rectangulares, sino con muchas otras formas.

¿Una paella con forma de corazón para bodas o un San Valentín muy valenciano? Sin problema. ¿Paelló con forma de escudo de diferentes equipos de fútbol? Hecho. ¿Trébol de 4 hojas y dividida la paella en cuatro zonas? También existe.

De hecho, por lo visto, el Grupo Paelló lleva tiempo trabajando en esta idea de darle una vuelta a la paella tradicional y conseguir versiones para más comensales, uniendo varias paelleras o alargándola en lugar de aumentar el diámetro del recipiente.

En cualquier caso, y más allá de lo brillante del invento, una cosa está clara: menos mal que no ha sido alguien de fuera de Valencia el que se ha atrevido a proponerlo.