Hay algo peor que el cerdito que te gruñe si abres la nevera: el negocio de las dietas detox

Siempre se tiene la sensación de que liarla en redes sociales sirve de bien poco. Pero a veces funciona. Y el último ejemplo tiene como protagonista a este simpático muñeco con forma de cerdito rosa. Simpático hasta que descubres su función: pegar gritos si abres la nevera para comer.

¿Divertido? En realidad una idea bastante mala para cualquiera con problemas de alimentación. La cosa empeora mucho más si se vende como un juego para niños, tal y como ocurría en este caso. Por suerte, ToysRUs estuvo atenta a las protestas de varios nutricionistas en redes y retiró este trasto diabólico de su catálogo y sus lineales. 

Una historia con final feliz. Más o menos porque, por supuesto, el Diet Peggy se puede seguir comprando en muchos otros sitios aunque, al menos, ya no figura como un producto para niños. Sigue siendo igual de mala idea para adultos, pero algo es algo.

El caso es que con este dichoso cerdito pasa algo parecido a con los Risketos -o cualquier otra guarrada deliciosa- y los cereales del desayuno. Nadie creerá que los primeros son sanos e intentará venderlos como tal, pero los segundos basan su marketing en esa idea y han conseguido que muchos crean que lo son. Precisamente por eso son mucho más peligrosos.

El muñeco este es un chiste. De mal gusto e intolerable para niños, cierto. Pero cuesta imaginar que alguien con dos dedos de frente lo vaya a utilizar realmente como un cerdito de la dieta. Frente a ello, enero es un auténtico festival de dietas, recetas, zumos y demás cosas detox.

La falsa promesa de desintoxicarnos de los excesos navideños -el cuerpo ni se intoxica con polvorones ni se desintoxica con zumos de espinacas y chia- mueve millones de euros y clicks. Y a diferencia de este cerdito, esto no es ninguna broma: los lineales de los supermercados están repletos de productos con la promesa detox y decenas de empresas venden sus dietas y packs de zumo con esta misma idea.

Íbamos a pedir que ojalá el Ministerio de Consumo también tomara cartas en el asunto, pero lo cierto es que ya hay normas sobre publicidad engañosa que podrían ser perfectamente aplicables a este tipo de productos.

Al menos el Diet Peggy ese no engaña a nadie: abres la nevera y te grita. Cumple lo que promete. Los zumitos de colores, por el contrario, no te desintoxican.