Adiós a las cápsulas de siempre. Probamos la nueva generación de cafeteras ‘Nespresso Vertuo’

En España somos de cafés largos y con leche. Guste o no a los puristas del café, es lo que hay. O lo que dicen los números y las encuestas. Posiblemente por eso, con el reinado de los cafés de cápsulas ocurre una cosa curiosa: más allá de las precisas instrucciones para preparar las diferentes variedades con un volumen determinado de agua, es más que habitual pasar de todo y prepararse el tazón de café de la mañana con una cápsula pensada para un expreso de 25 mililitros.

Esa podría ser una de las razones para explicar la llegada del nuevo sistema Vertuo de Nespresso, llamado a convivir con su sistema de cápsulas tradicionales y pensado, en cierto modo, para cafés más largos. Mucho más largos, porque el formato permite incluso preparar una jarra de más de medio litro de café.

¿El asalto definitivo a la cafetera italiana que sobrevivía a la hora del desayuno? ¿Un órdago a las cafeteras de goteo que para muchos son más cómodas cuando se trata de preparar café para varios o de llenar la taza sin miramientos? Seguro que también hay algo de eso.

Y, claro, una forma de estrenar un nuevo sistema de cápsulas en el que vuelven a estar solos, como en los primeros años de Nespresso cuando nadie se atrevía a hacer las ahora omnipresentes cápsulas compatibles.

Y es que Vertuo implica no solo nuevas cafeteras, sino también nuevas cápsulas que, además, incluyen un código para que la máquina la identifique y determine la preparación óptima. Y que, cabe suponer, complicará un poco el tema de la compatibilidad.

Por eso las nuevas cafeteras tienen un solo botón. Nada de formato largo y corto, nada de poder programar a medida el volumen de nuestro café porque ahora eso lo marca la cápsula. Hay diferentes variedades y cuatro tamaños para cafés expresos de 40 y 80 mililitros, largos de 130 o 230, y el de 535 mililitros.

El tamaño y precio también varía. Las más pequeñas cuestan 45 céntimos, mientras que la Carafé -la enorme cápsula de medio litro- sale por un euro. La gama de cafeteras por ahora se limita a 5 modelos, con un diseño de tamaño moderado, bastante bonitas en general y precios a partir de 80 euros.

Durante unas semanas hemos podido estrenar una de ellas (Vertuo Next) y probar varias de estas nuevas cápsulas para asomarnos a esta nueva generación de cafés. Este modelo en concreto cuenta con conexión Wi-Fi, pero lo cierto es que está muy poco aprovechada a la hora de la verdad, porque el control desde la aplicación del móvil es nulo. Tampoco se puede programar -suponiendo que alguien quisiera hacerlo- ni personalizar el tipo de café.

Pero volviendo a las cápsulas, las nuevas Vertuo llegan con otra novedad en la que la compañía ha centrado gran parte de su discurso de lanzamiento: un sistema de centrifugado de la cápsula durante su extracción que permite crear una espuma generosa y muy consistente.

Y lo cierto es que así es. Todas las cápsulas probadas, incluso las de cafés más largos, crean una capa de crema que aguanta sin problemas, incluso si se añade leche y remueve. Durante los primeros segundos de preparación la cápsula gira y, al parecer, ese es el truco para crear esta espuma.

Un ejemplo: café largo, con hielo y un poco de leche. Acabado e incluso derretido el hielo, en el fondo del vaso nos sigue quedando una buena capa de crema.

¿Y hacen mucho ruido las nuevas cafeteras y ese motorcillo que hace girar la cápsula? Pues digamos que no son ni especialmente silenciosas ni escandalosas, pero el motor que hace girar la cápsula sí que emite algo de ruido.

 

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Volviendo al resultado, precisamente esa combinación de la espuma normalmente asociada a los expresos, pero aquí presente en cafés de los de llenar la taza -con la consiguiente sensación de cremosidad-, es uno de los puntos fuertes.

El contenido de las cápsulas es el mismo café usado por Nespresso en su gama habitual, claro. No cabe esperar cambios en ese sentido. Pero esta diferencia en la preparación, unida a la precisión del sistema, consigue unos resultados interesantes para los amantes del café largo y, sobre todo, muy estables. En el caso de los expresos, de nuevo, esa espuma marca la diferencia entre las cápsulas tradicionales y las nuevas.

Que no haya opción de ajustar la preparación puede que no haga gracia a algunos pero, en realidad, es un sistema estupendo para que no nos carguemos el café y consigamos la preparación óptima.

¿Puntos débiles? Sin duda, los residuos. Por mucho que Nespresso lleve años potenciando y defendiendo las políticas de reciclaje con sus cápsulas, en un momento en el que el mensaje ya no es tanto reciclar como utilizar menos envases -y ahí el café en grano o molido gana-, el tamaño de estas cápsulas chirría un poco.

Por otro lado, no lo tendrá fácil el sistema Vertuo para desplazar a lo que la misma marca ha convertido con los años en el nuevo estándar cafetero. Pero es sin duda una alternativa interesante para esos cafés largos que hasta ahora no encontraban su sitio en el mundo de las cápsulas.

4 COMENTARIOS

  1. Si lo piensas mínimamente, nunca comprarías una cafetera de este tipo:

    1.- El precio medio de la cafetera es de entre 80 y 200 euros. Por ese precio te puedes comprar una cafetera express más o menos decente (incluso más que decente).
    2.- El precio de cada cápsula es de entre 40 y 50 céntimos. Un paquete de café molido de 250 grs. cuesta de media entre 3 y 5 euros, y te permite hacer más de 30 cafés. Con lo cual las cápsulas resultan, como mínimo, el triple de caras que el café molido.
    3.- Cada café que haces con una de estas cápsulas genera un residuo que no tiene una cafetera tradicional. Por mucho que digan que se reciclan, seamos serios: ni el 25% de las cápsulas llegan a las plantas de reciclado, la inmensa mayoría terminan con la basura doméstica. Y eso es algo que no deberíamos consentir.
    4.- «El café sale mejor», dicen. Pero no es cierto. Un café con una máquina express es mejor que el de una nespresso. Pero, eso sí, requiere tener cierta «mano» y experiencia para hacerlo bien. A favor de las nespresso es que basta con meter la cápsula, darle al botón, y hacen un café decente. Eso si, como comentan en el artículo, no lo estropeamos después haciéndolo más «largo» de lo debido, o añadiéndole leche (cosa que se hace con mucha frecuencia).

    En resumen, creo que algo que nació para poder hacerse un café en las oficinas (para elaborarlo rápido, sin complicaciones y sin ensuciar), gracias a la publicidad han conseguido «colocárnoslo» en todas las casas. Pero, si lo pensamos mínimamente, no tiene ninguna lógica que estos productos se hayan extendido tanto, ni para nosotros ni para el planeta. Porque si ya resulta complicado producir, procesar y transportar el café en paquetes, si además se le añade el tema de producción, envasado y reciclaje (cuando se reciclan) de las cápsulas, el coste ecológico ya resulta directamente demencial, impropio de una sociedad que debería preocuparse de controlar los residuos que genera.

  2. Para mi como las cafeteras expres ninguna ,te gastas un poco mas de dinero pero la tienes para muchos años.Le pones tu cafe en grano que quieras lo haces a tu medida y siempre con crema .Los residuos son minimos y sin problema de reciclar.Y por 6 euros tienes un kilo de cafe que da para muchos cafes.

  3. A ver para cuando una cafetera de 12v de capsulas para los q tenemos caravanas y furgonetas campers.ya q yo con mi furgón tengo q hacerme el café fuera del vehículo con el fogón ya q dentro tengo muy poco espacio y como el coche trae enchufe de mechero pues sería muy buena idea

    • Hay una cosa que se llama inversor y que te genera 220V. a partir de una fuente de 12V., como es el caso de las batirías de los automóviles

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