Michelin y TripAdvisor, de aparentes enemigos a socios estratégicos

Muchos daban por hecho que eran enemigos irreconciliables. O, al menos, dos formas de entender la gastronomía y la hostelería tan alejadas la una de la otra que cualquier tipo de alianza no es que fuera imposible, es que era sencillamente impensable.

Si Michelin representa la crítica profesional y supuestamente seria e incorrompible -luego hablamos de eso-, TripAdvisor representa todo lo contrario: opiniones de los clientes, polémicas continúas, cocineros hartos de ser incluidos en esta web contra su voluntad, agencias especializadas en la compra-venta de opiniones falsas e incluso gourmets venidos a más que amenazaban al negocio de turno con una mala opinión si no eran tratados como ellos consideraban que merecían.

Es cierto que muchos estarán ahora carraspeando y comentando que -ejem- igual tampoco son tan diferentes, pero seguramente lo que nadie esperaba es que Michelin y TripAdvisor firmaran una alianza estratégica de colaboración. No se conocen los términos exactos del acuerdo ni si ha habido cheque de por medio, pero una cosa parece clara: la famosa guía roja acaba de bendecir a TripAdvisor y su cuestionable sistema.

A falta de datos y sin ser demasiado malos, es fácil imaginar que ese acuerdo es parte de la compra por parte de The Fork (el grupo propietario de El Tenedor y de TripAdvisor) de Bookatable, el sistema de reservas que era hasta ahora de Michelin. ¿Yo te compro esto y tú le dices a los finolis de tus fans que somos amigos? Seguro que la reunión no fue en estos términos, pero se capta la idea.

No es el único movimiento de Michelin en estos meses. El pasado verano se hizo con un 40% de Robert Parker, una de las guías de vino más respetadas, o al menos más populares del mundo. Los «puntos Parker» son parte del lenguaje común en muchas bodegas y cabe suponer que ahora su peso será mayor en los restaurantes estrellados que quieran tener contentos a los inspectores.

Efectivamente, todo esto va más de negocio, economía y empresas que de gastronomía, por mucho que se venda esa idea del joven cocinero que consigue y recibe ilusionado su primera Estrella. Que también es verdad, pero es solo la parte bonita de una foto que cada vez está más descolorida. Sin ir más lejos, la última edición presentada hace unas semanas fue criticada con bastante dureza por las ausencias, algunas Estrellas nuevas, el amiguismo de inspectores y cocineros…

Lo de TripAdvisor suma un punto más a la larga lista. Que sí, que es solo identificar de forma oficial los restaurantes con Estrella, Bib Gourmad o Plato Michelin en TripAdvisor, pero todo el mundo sabe que el acuerdo significa mucho más.

De hecho, nos encantaría ver la cara de algunos chefs declarados enemigos de TripAdvisor que han pedido en repetidas ocasiones no aparecer en su web. ¿Qué dirán ahora? ¿Criticarán también a la guía roja por esta decisión o pedirán incluso su salida?

O tal vez el acuerdo incluya una letra pequeña en la que TripAdvisor se compromete a cuidar un poco mejor a los restaurantes Michelin para evitar que clientes descontentos manchen su expediente.

Muchas dudas y preguntas y una sola certeza: la polémica continuará, Michelin hará como que le da igual y todos seguiremos escribiendo sobre el tema. Después de todo, somos parte de este circo.