‘Mayoreo’, ¿de verdad existe una mahonesa con sabor a galletas ‘Oreo’?

Tras descubrir que existe el bacon vegano, que las anchoas con leche condensada no combinan nada mal entre pan y pan, y haber probado el helado de kalimotxo, la verdad es que tendemos a no asustarnos por casi nada.

Somos la generación que juraba combinar chorizo y chocolate para merendar, o mojar patatas fritas en el Cola Cao. Así que cualquier mezcla loca de la industria alimentaria no nos va sorprender. ¿Mahonesa con sabor a galletas Oreo? Venga, adelante con ello.

Bautizada con el ingenioso nombre de Mayoreo, el supuesto invento de Heinz lleva unos días circulando por las redes. Y causando gritos de horror y aplausos casi a partes iguales. Lo más destacable, no obstante, es ver como la inmensa mayoría estamos convencidos de que algo así puede existir.

Pero lo cierto es que no, se trata de un montaje fotográfico que se ha convertido en el fake news salsero del momento. No existe -al menos por ahora- una mahonesa con sabor a Oreo dentro de la gama Mixed by de Heinz. Pero ahora que tienen la idea y el nombre, tal vez se animen con ello.

La simple idea de que algo así pueda llegar a existir ha horrorizado a muchos nutricionistas. No por la combinación -hemos visto cosas peores- sino por la credibilidad del asunto.

Es decir, que si Heinz se toma en serio el chiste y mañana pone en el lineal del supermercado esta nueva mahonesa, nadie se sorprendería. Así funciona la industria alimentaria y un mercado que parece necesitar novedades continuamente.

¿Triunfan y se venden las Oreos? Claro. ¿La mahonesa es una de las salsas más populares? Correcto. Que alguien piense en mezclarlas es solo cuestión de un par de reuniones del equipo de marketing de turno y un estudio de mercado que haga números y decida si funcionará o no. Punto.

Al menos una cosa hay que reconocerle a esta hipotética salsa y a este tipo de guarrindongadas: al menos no disimulan ni nos lo intentarán colar -¿verdad?- como algo saludable.

Es una cerdada en mayúsculas y casi con orgullo, se ve claramente a kilómetros de distancia así que, mientras no se la intenten vender a los críos cual cereales del desayuno, ahí está para quien quiera probarlo.