Los mejores platos para celebrar el año nuevo chino

El 5 de febrero se festeja el Año Nuevo chino. Una fiesta que no sólo se celebra en este país sino que, como recuerda Lee Wan Lee, se celebra en todos los lugares del mundo en los que hay una comunidad china. Y España, claro, es uno de ellos. De hecho, desde hace años esta fiesta es cada vez más popular entre quienes se interesan por la cultura y la gastronomía chinas.

Porque, como en toda fiesta y fin de año que se precie, comer y celebrarlo con la familia y amigos es parte de la gracia. ¿Y qué se come en una fiesta tan señalada que este año inaugura el año del cerdo?

No hay un menú concreto, sino que en cada casa y familia se saca y se prepara lo mejor que se tiene, nos cuenta Lee, responsable de L’Olla de Sichuan en Barcelona, uno de esos restaurantes chino-chino que ya estaban ahí antes incluso de que se conociera así a los locales donde se sirve auténtica comida china.

El hotpot -una especie de fondue china en la que se cocinan alimentos directamente en la mesa- es la especialidad de este restaurante y lo cierto es que encaja perfectamente con esa idea de comida especial para un día de celebración.

Aunque las especialidades pueden variar según la región de China -no así según el año-, Meilan Kao, tercera generación de un apellido ligado desde hace décadas a la alta cocina china en Barcelona, detalla un poco más los platos que suelen componer un menú tradicional para esta fiesta.

«Hay siete platos que suelen estar presentes de uno u otro modo en el menú de Año Nuevo por su simbolismo y porque traen buena suerte», apunta. Son los denominados 7 Lucky Foods (siete alimentos de la suerte) que, cocinados de diferentes maneras o variedades según la región, tienen un sitio reservado en la mesa de Año Nuevo.

El pescado, por ejemplo, simboliza un aumento de la prosperidad, mientras que los dumplings -empanadillas- son señal de bienestar, igual que los rollitos de primavera, que también son un clásico y se relacionan con una buena situación económica para el año nuevo.

En la lista tampoco faltan las bolas de arroz, símbolo de la unión familiar; los fideos largos para atraer la longevidad; el pastel de arroz glutinoso que traerá más felicidad a la casa; y, para terminar, frutas como la naranja china o la mandarina. ¿Por qué? Porque su pronunciación es muy similar a la palabra fortuna.

Gastronomía y simbolismo -a veces incluso fonético- de la mano para celebrar una fiesta que, a diferencia de nuestro fin de año, no se celebra un sólo día, sino que comienza a festejarse una semana antes del día que marca el cambio de año.

Esta creciente popularidad e interés ha hecho que muchos restaurantes chinos comiencen a ofrecer platos especiales para sumarse a esta fiesta. Tanto en el caso de Lee como de la familia Kao, en los respectivos negocios también cuentan con menús especiales para el Año Nuevo chino.

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