Lo de comer menos y mejor carne no es solo cosa de Garzón: llega el movimiento ‘Regenuary’

Mientras en España continúa la polémica sobre las macrogranjas y algunos insisten en sacar rédito electoral de un bulo, cada vez más gente convierte el mes de enero en Veganuary.

Es verdad que el nombre igual no ayuda a convencer a algunos que lo de comer menos y mejor carne no es una moda hippy o comunista sino pura evidencia científica, pero es que así se llama el movimiento internacional que cada año propone no comer proteína animal durante el mes de enero.

El tema -salud, sostenibilidad, bienestar animal- es muy serio como para convertirlo en un hashtag, pero lo cierto es que funciona, y esta propuesta cada vez  tiene más apoyos. Cuesta creer que alguien vaya a pasar del lomo-queso a un enero vegetal, pero ahí queda la idea y un montón de menús y recetas para quien quiera probar.

Un recordatorio de que mientras por aquí se discute sobre lo evidente, el futuro va en una dirección muy clara. Hasta tal punto que también las grandes empresas -con su bien de greenwash, claro- hace ya tiempo que se han apuntado a la proteína vegetal y lo han convertido en uno de los mercados más prometedores del sector alimenticio.

Paralelamente a la propuesta de un enero vegano, este año se ha comenzado a hablar -al menos es la primera vez que lo hemos escuchado, concretamente en este artículo de The Guardian– de Regenuary. En este caso, el reto es apostar por lo que en inglés se conoce como agricultura y ganadería regenerativa y que se basa en productos de proximidad y de temporada, e incluye la carne producida de forma extensiva por pequeñas granjas.

Detrás de la propuesta está el creador de The Ethical Butcher (el carnicero ético, toda una polémica declaración de intenciones) que acuño el término hace un tiempo como respuesta al Veganuary. Una idea seguramente más accesible para todos los que no se plantean el veganismo, pero que sí se preocupan por el origen y forma de producción de lo que compran, cocinan y comen.

¿Buen marketing, una gran idea, o una excusa para que parezca que se hace algo? Hay opiniones para todos los gustos, pero parece que en los próximos años cada vez oiremos hablar más del Veganuary, del Regenuary,y de los cada vez más movimientos y voces que apuntan en la misma dirección.

Sí, la misma de la que habla Alberto Garzón, por mucho que algunos se hagan los escandalizados.

2 COMENTARIOS

  1. Más tonterías, vamos, más…
    No hay poca tontería ya en este país, no…
    Que sigan j_diendo a todo el que produce y toda fuente de ingresos de este país.
    Cuando no haya dinero para nada y el BCE cierre el grifo, ya veréis cómo se espabila la gente.

  2. Todas esta tendencias de moda son desde curiosas a extravagantes, pero en el mundo real, sólo basta ir a las cadenas de hamburgueserías para ver como están de llenas de familias devorando un producto que, es más que sabido, no es precisamente de calidad, pero que, por lo que sea, a la gente le satisface, independientemente del paladar.
    Garzón tiene en parte razón en lo que comentaba, como también la tuvo Évole en un magnifico reportaje sobre la industria cárnica que puso a muchos, al menos a mí, los pelos como escarpias al ver las condiciones higiénico sanitarias que existían en los mataderos y granjas al uso. Lo que pasa es que un ministro no debe decir nunca lo que piensa, aunque sea verdad, debe poner los medios para intentar solucionarlo, eso jamás lo habría reconocido un ministro inglés, como se suele decir, la ropa sucia la lavamos en casa.

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