‘Master Chef 7’: maridajes con cerveza en el país de los vinos y otras decepciones de la nueva edición

Este año la séptima edición de MasterChef ha arrancado bajo la premisa del ‘todo nuevo’. La novedad fundamental, con permiso de la ausencia de Eva González, es que, por primera vez, compiten no solo los concursantes sino también el jurado. “Nuestra reputación está en juego”, afirmaba Jordi Cruz nada más arrancar el primer programa.

Como si de La Voz se tratara -igual se trataba de homenajear a Eva- cada jurado tiene sus propios minichefs. 5 cada uno para ser exactos, aunque la pobre Samantha ya tuvo su primera baja en el primer programa. Veremos cómo evoluciona la cosa hoy en la segunda entrega.

Pero más allá de esto, la verdad es que, novedades novedades, pocas. Un año más ha apelado al altísimo nivel culinario, pero bastó la primera prueba de eliminación -a base de bocadillos- para ver que, de entrada, los que se salvan se pueden contar con los dedos de una mano. Y no lo decimos nosotros, es que ellos mismos se retratan.

Sin ir más lejos, Teresa, la gallega que dice haber venido al programa a “reivindicar las canas” se vanagloriaba de haber hecho su primera mayonesa. Vamos, que ni Carmen Lomana en la edición Celebrity. Y lo mejor es que se supone que ella, y algunos otros de sus compañeros, han sido los elegidos de entre los 25.000 aspirantes que se han presentado a esta edición…

Pero no todo es negativo. De entre los concursantes, además de encontrar los típicos perfiles de cada edición (la ama de casa, el abuelete, el cachas guaperas, la histérica…) hay algunos que ya despuntan por interés y por saber hacer.

Entre ellos, Aleix, un pescadero de Manresa que estudiaba cocina y que tuvo que dejar aparcados los estudios para trabajar en la pescadería de su familia. La voluntad y la motivación son lo primero, y a él le sobran. Un claro ejemplo del que entra a aprender de verdad y a ganar.

Otra de las sorpresas que nos has traído esta edición es la voluntad que, parece, tienen desde el programa en hacer que esto vaya mucho más allá de la cocina. Porque, hasta donde nosotros llegamos, esto es MasterChef, un programa para aprender a cocinar, con lo que no acabamos de entender muy bien a que vienen ahora eso de hacer de ellos unos profesionales del servicio en sala.

En fin, que de todo se aprende, pero más allá de buscar el momento zapping en que un concursante, con los nervios, le acabe tirando el plato encima a un comensal, pues no tiene demasiado sentido. Es verdad que en otras ediciones les han hecho servir a ellos mismos, pero la manera de Samantha de referirse al mal servicio y a la importancia que esto tiene, nos hace pensar que va a ser una constante en esta edición.

Igual que el tema de los maridajes, que ciertamente es muy importante. Ahora bien, no podemos dejar de preguntarnos por qué en un país de vinos, el primer programa se hace con maridaje de cervezas y asegurando que es algo “muy nuestro”. Como poco, sorprendente, la verdad.

Total, que un año más habrá que tener paciencia y esperar que la cocina siga siendo la verdadera protagonista del programa. Y confiar que eso de que el nivel gastronómico es altísimo no sea, otra vez, sólo un farol.

11 COMENTARIOS

  1. este master chef, lo veo bastante flojito. Además la marranería impera… Meten los cazos y cucharas para probar lo que cocinan y vuelven a meterlos con la saliba incluida. Algunos se chupan los dedos y siguen cocinando. Para separar claras y yemas con las manos y sin guantes etc, etc…

  2. En España hay muy buenos vinos, pero si miras las estadisticas se bebe mucha mas cerveza que vino. Los concursantes está claro que son elegidos por el juego que van a dar, casi más que por sus dotes culinarias. De esta edición destacar que haya dos Extremeñas, comunidad más que ignorada en la mayoria de realities.

  3. Ahora parece un tema boyante las cervezas, aunque estoy con el comentario de arriba es un país de buenos vinos y se merece un programa con ellos.

  4. Este tipo de artículos parece que lo escribe alguien que no sale de casa o que solamente va su tipo de sitios preferidos y obvia los demás, por muchos que sean… España no solo es un país tanto de vinos como de cervezas (de los dos tipos de bebidas) sino que ademas el tema de la cerveza esta muy arraigado en numerosos lugares pero es que ademas la cerveza artesana ha irrumpido en el estilo de vida y de ocio de mucha gente y cada vez se ven más en los bares y restaurantes, pero es que además son una fantástica opción para maridar porque hay muchísimos estilos de cervezas para realizar maridajes desde clásicos hasta los sorprendentes maridajes por contraste.

  5. Siempre que leo artítulos como éste me pregunto si el periodísita que lo ha redactado habla envolviéndose en una capa represetativa de lo que pretende ser una opinión generalizada de toda España o bien lo hace desde su, a veces corta, visión.
    España no es un país de vinos. España es muy distinta según donde vayas. Y, amigo, si viajas al sur de España, que también existe y cuenta, España es un país de cerveza. Luego si queréis entramos en si son mejores o peores las cervezas del sur. Ese es otro debate. Pero aquí, en el sur, somos más de cerveza que de vino (que también degustamos encantados).

  6. Bueno en realidad por aquí sí que se marida bastante con cerveza… También te digo que es habitual que en las escuelas de cocina se nos enseñe a servir la mesa correctamente -por experiencia te digo-. Salud!

  7. A mi me pareció fenomenal enseñar que los platos también se pueden maridar con los distintos tipos de cerveza cerveza, es una forma de mostrar al gran público que hay vida cervecera más allá de la clásica caña de barril.

  8. Como esto va de dar opinión pues opino lo contrario al blog. Es un programa de cocina pero no deja de ser eso, un programa de televisión. Para ver a personas simplemente cocinar me pongo el canal cocina en la tele y veo pasar una receta tras otra. No, no es sólo un programa de recetas.
    En cuanto al maridaje, lo veo genial con cerveza, seremos un país de vinos, pero también somos de la cervecita y la tapa. No entiendo porqué tenemos que hacer algo que solo sea nuestro. Qué manía con la pura idiosincrasia.
    Por otro lado el formato está muy bien, los jueces son más que meros observadores, lo han hecho más que al estilo ‘la voz’, al estilo americano de Masterchef. Y lo veo genial. Había que darle una vuelta. El nivel? Son amateurs, no profesionales. Y en cuanto al correcto funcionamiento del trabajo en sala es tan importante como la cocina. Ellos aspiran a ser chefs, pero por supuesto muchos, dueños de sus restaurantes. Tienen que ver la importancia tanto de la comida como del trato. Fundamental.

  9. España también es un país de Cerveza.
    Quedarse en lo fácil de los vinos y decir que la cerveza no es algo nuestro… esta claro que mucho no sabes de lo que hablas… la cultura de la cerveza lleva ya unos buenos años en auge y mejorando mucho su calidad y que un programa de visibilidad al maridaje con cervezas es muy bueno, pero claro si la que escribe no tiene ni idea…

  10. Pero que queréis de un programa que no pasa de un «Reality show» enmascarado de programa de cocina

    Los concursantes son escogidos por «el juego» que van a dar y no por su capacidad como cocineros, los «jueces» actúan como celebrities en vez de como chefs de verdad

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