La divertida campaña para pedir a los ingleses que nos enseñen a cenar temprano

Early bird es un concepto poco conocido en España pero muy habitual en bares y restaurantes en otros países. La idea es sencilla: si vienes a comer o cenar antes de lo que se considera el horario habitual, hay algún tipo de descuento o promoción. Algo que, aplicado a horarios anglosajones, significa sentarse a cenar a eso de las las 5 o 6 de la tarde.

Ahora, esa misma idea pero sin que se nos junte la cena con la merienda empieza a asomarse por España. Con la hostelería con horarios reducidos y, sobre todo, toque de queda por la noche por la pandemia, lo de cenar pronto se está convirtiendo en una cuestión de estado. O al menos en un tema importante para los bares y restaurantes de aquellas regiones en las que todavía están abiertos.

Madrid parece dispuesta a resistir con la hostelería abierta pese a que cada vez más autonomías se suman al cierre que inició Cataluña hace unas semanas. Abierta y salvando el turno de cenas, de ahí que desde hace unas semanas el tema de los horarios esté en boca de muchos.

Y en esta situación, Schweppes ha decidido ponerle un poco de humor al asunto -y se agradece, la verdad- ofreciendo un singular trato a los ingleses: «Aceptamos vuestras sandalias con calcetines si nos enseñáis a cenar a las 8».

Ese es el lema de una gran lona colocada en el centro de Madrid y muy compartida durante los últimos días. Se trata de una campaña que la firma de bebidas ha realizado para apoyar a la hostelería y en colaboración con varios grupos de restauración de la capital como Grupo Larrumba, Grupo El Paraguas, Grupo Arzábal, Grupo La Máquina, El Mordisco, Ramses y Grupo Oter.

«Somos el país que más tarde cena de Europa», recuerdan. Algo que siempre se ha vendido como una de las señas de identidad del carácter mediterráneo pero que ahora, en estos raros tiempos de pandemia, complica todavía más el horario de los restaurantes, que invitan a sus clientes a adelantar horarios y sentarse a la mesa mucho antes de lo habitual.

¿Saldrías a cenar a las 8 de la tarde?, preguntábamos hace ya unas semanas. Muchos parecían dispuestos, otros bromeaban asegurando que esa era la hora de merendar. Y, de fondo, el tema de siempre: los horarios de trabajo y su efecto sobre la conciliación frente a ese intento por jugar a los horarios europeos a la hora de cenar.

1 COMENTARIO

  1. Exacto, si no nos pasásemos la gran parte del día en el trabajo, podríamos tener más vida propia y familiar como el resto de Europa, pero siempre igual, quieren que nos adaptemos sin ayudar a ello; cena a las 20 h pero sal del trabajo a las 22 h, vamos a subir los impuestos porque es necesario pero tu sueldo se queda igual (y a las nuevas incorporaciones se lo deduzco un 30 %), come más fuera de casa! pero eh te quito la paga de Navidad que tengo que pagarle a mi hija la carrera en Boston, etc. En fin, viva Esp….

Los comentarios están cerrados.