Hamburguesa con croquetas. Alguien tenía que inventarlo

Foto: Mauro Fuentes

Tras los bocadillos de croquetas que se zampan en Holanda, la croquertilla -esa curiosa fusión entre croqueta y tortilla– o los cachopos de croqueta (o croquetas de cachopo) creíamos haberlo visto absolutamente todo alrededor de uno de los platos más típicos del país y que más pasiones levante.

Pero siempre hay margen para ponerle croquetas a más cosas. ¿A una hamburguesa? También. Eso es lo que han pensado en Maye’s Bistro, una de las hamburgueserías de Madrid que nunca falta en las listas de las mejores de la ciudad y donde han decidido probar esta curiosa fusión croquetil.

Según nos cuenta su propietaria, Mayerling Strubinger, todavía no está en la carta, pero después de verano seguramente entre bautizada como Rocío Jurado -sí, todas las hamburguesas de la casa tienen nombres de lo más originales- y dispuesta a crear una nueva moda en el mundo de las hamburguesas gourmet.

¿Y funciona la idea? Se lo preguntamos a uno de los culpables de este invento, declarado coquetero empedernido y, además, amigo de esta casa: Mauro Fuentes. Fue él quien nos descubrió esta hamburguesa y el primero en probarla y dar el visto bueno.

Nos asegura que está muy buena aunque algo nos dice que para hincarle el diente hace falta bastante hambre, mandíbula y una gran pasión por las croquetas. Según su creadora, la mezcla de pan y croquetas igual suena raro a algunos clientes, pero lo cierto es que eso sí que lo hemos probado en Amsterdam y está bastante bueno. Ligero, eso sí, no es.

Nosotros, fieles defensores de que dos cosas buenas por separado es posible que no funcionen juntas, ya la tenemos anotada para probarla en nuestra próxima visita a la capital.

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