Estados Unidos estudia prohibir las cocinas de gas en casa por su posible relación con el asma infantil

¿Eres más de inducción o de gas? Una de las preguntas recurrentes cuando toca elegir cocina nueva, y que suele tener bandos irreconciliables. No a la altura de lo de la cebolla en la tortilla, pero casi. Nosotros somos del bando del gas, por aquello de la velocidad y control rápido de la temperatura, pero quienes defienden la inducción aseguran que es mucho más cómodo.

El caso es que igual en Estados Unidos este debate se acaba, porque la US Consumer Product Safety Commission ha iniciado un estudio que podría llevar a la prohibición de las cocinas de gas en los hogares.

¿A qué viene esta imposición en el país de la libertad? ¿Puede uno tener un AK-47 debajo de la cama pero no freír el bacon o preparar el mac&cheese en una cocina de gas? Pues podría llegar a ocurrir si las conclusiones de esta investigación apuntan en la dirección de un estudio de Harvard Health Publishing que vincula las cocinas de gas con el asma infantil.

Aunque suena al típico titular alarmista en busca de clics, según este estudio, los niños que viven en hogares con este tipo de cocina tiene un 42% más de posibilidades de sufrir asma. El causante sería el dióxido de nitrógeno que se genera en la combustión y un tipo de partículas irritantes para los pulmones.

En esta misma dirección, otro estudio de Journal of Environmental Research and Public Health asegura que el 12% de los casos de asma infantil en el país podrían estar vinculados a las cocinas de gas.

De nuevo, verbos en condicional y muchos «podría» a la espera de estudios más detallados y amplios capaces de comprobar si existe esta relación causa-efecto y si estaría justificada la prohibición de este tipo de instalaciones en las cocinas.