España entre los países del mundo donde beber alcohol es más barato

Sol y alcohol barato. Como lema es una auténtica birría pero, guste o no, es lo que durante muchos años algunos lugares turísticos de España han usado como reclamo para los visitantes.

Una de esas estrategias cortoplacistas cuyas consecuencias se siguen pagando hoy pese a que, en general, las cosas se hacen mucho mejor y aquello del turismo de borrachera y playa esté en retroceso. Porque lo está, ¿verdad?

Bueno, en realidad más que en retroceso ahora mismo todo el turismo está en punto muerto. Y precisamente esta situación y el verano con apenas visitantes extranjeros ha dejado margen para hablar y reflexionar mucho sobre el tema.

Que si la dependencia económica del turismo y sus peligros, que si hay que potenciar el turismo de calidad, que si la alta cocina sin turistas está condenada a pasarlo muy mal…

El caso es que un estudio del Banco Mundial que analiza los precios y niveles de vida en casi 170 países del mundo ha confirmado lo que posiblemente ya sabíamos: España es uno de los lugares del mundo donde beber alcohol resulta más barato.

Por cierto, como curiosidad, Bahrein es el país del mundo donde tomarse algo con alcohol sale más caro, seguido de las Islas Turcas y Caicos, e Irán en tercer lugar.  En Europa, Islandia y Noruega encabezan el ranking del International Comparison Program realizado con datos del periodo 2011-2016.

Y entre los más baratos en comparación con el precio medio a nivel mundial, España ocupa el puesto 150 de los 167 países según indican en The Gourmet Journal.

De hecho, un informe europeo de 2018 ya situaba a España como el más barato de la zona euro para beber alcohol y el sexto de entre países de la Unión Europea.

Más allá del titular, el tema en realidad es mucho más complejo. Empezando porque el precio de la cerveza, la botella de vino o la copa en en cuestión resultará más o menos caro dependiendo del salario medio que se use para realizar esa consideración.

Sin duda, para alguien de un país con mejores sueldos que España -eso es fácil- y alcohol más caro, salir a tomar algo aquí es un auténtico chollo. Y los efectos que eso tiene sobre cierto tipo de turismo low cost son de sobra conocidos.

La elevada producción local de bebidas alcohólicas –empezando por el vino baratísimo-, la cantidad de bares por habitante -más en Antón Martín que en todo Noruega, que dice la canción- y los impuestos relativamente bajos a las bebidas alcohólicas en comparación como otros países explican en gran medida esta posición de España en los rankings internacionales y europeos.

¿Una buena noticia? Si eres noruego en Antón Martín sí. O si lo que quieres es que la caña del bar de abajo sea barata (y que venga con tapa, puestos a pedir) en lugar de preguntarte si no sería mejor que los salarios -el tuyo y el del camarero- fueran más altos y del precio de las cañas ya hablaremos.

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