El nuevo mapa de Michelin: lo mejor y lo peor de una edición sin muchas sorpresas (ni cocineras)

Resumir todo a una cifra puede sonar un poco frío. Pero, no nos engañemos, de eso se trata: 25 nuevas Estrellas Michelin para España. Es el número mágico de la edición 2020 de la famosa guía roja que se presentó anoche en Sevilla.

Al final no fue Disfrutar como pronosticaban las quinielas sino El Cenador de Amós de Jesús Sánchez el que se hizo con la tercera Estrella Michelin. Buen cocinero y buen tipo, dicen quienes le conocen -y buen fotógrafo, nos consta-, Sánchez es de esos chefs que cocina.

Parece una obviedad, pero no es un detalle menor en estos tiempos. Y lo hace desde hace años y discretamente en el pequeño pueblo cántabro de Villaverde de Pontones. Así que es una de esas Estrellas de las que es fácil alegrarse.

Esperemos, eso sí, que los responsables de la guía hayan hablado con el chef antes de concederle la Estrella para asegurarse de que no hay planes de cierre o de cambio de negocio a corto plazo. Tras lo de Dani García del año pasado, ahora solo faltaría que Jesús Sánchez estuviera planeando reconvertir su casa en un local de poké vegano.

La primera estrella

En total, 19 son los restaurantes que reciben este año su primera Estrella. Y cuando llega el reparto, uno tiende a alegrarse por aquellos que conoce y que sabe que la merecen. Que posiblemente la merecían hace tiempo.

Aplaudimos con ganas la segunda de Benito Gómez por su Bardal de Ronda y la primera de Leandro Gil en La Biblioteca del Hotel Alma Pamplona. De las mejores comidas que recordamos de 2018, aunque ya suponemos que eso a Michelin le da igual.

Martín Berasategui sigue recolectando Estrellas. Suma dos más (Ola Martín en Bilbao y Fifty Seconds en Lisboa) para llegar ya a la docena y ser, de largo, el chef con más Estrellas del país. ¿Tiene sentido seguir premiando este modelo de sucursales gastronómicas?

En Michelin lo tienen muy claro y lo cierto es que en otros países ocurre lo mismo. Pese a ello, las crítica -en voz baja, eso sí- al modelo de negocio de Berasategui son ya un clásico de cada año por estas fechas.

En una noche de triunfadores no podía faltar Jordi Cruz, que con su Angle pasa de una a dos Estrellas. Algo que, se comenta, ha pillado por sorpresa a la crítica pero no a Televisión Española, que casualmente tenía una unidad móvil en la cocina del restaurante preparada para hacer una conexión en directo durante el Telediario.

Nos alegra ver que la televisión pública siempre está atenta para apoyar a las jóvenes promesas que apenas tienen espacio en los medios y tienen que darse a conocer. Por cierto, tras el Telediario tocaba semifinal de MasterChef Celebrity.

¿Y las cocineras?

Tal vez por eso en el Telediario no hubo tiempo de estirar la pieza para hablar de las grandes ausentes un año más. Y es que en una edición con pocas sorpresas tampoco hay buenas noticias desde una perspectiva de género. Las cocineras vuelven a ser una escandalosa minoría en la Guía y entre las nuevas Estrellas.

Elena Arzak sigue sola en lo más alto del pódium, y de las 25 nuevas Estrellas solo dos de ellas son para cocineras: Begoña Rodrigo en La Salita (Valencia) y María Gómez de Magoga (Cartagena).

Pero parece que la foto de familia de los ganadores sigue sin incomodar a suficiente gente. Tampoco la de la cena de gala ofrecida por ocho cocineros andaluces. Aquí lo de cocinero no es género neutro, se entiende.

En cualquier caso, si hay algo que no se le puede negar a Michelin es su capacidad para conseguir que, para bien o para mal, se hable de ella.

De las nuevas Estrellas, claro, pero también de las que faltan sin que nadie entienda muy bien la razón, del clientelismo que cada vez más denuncian, de las incongruencias cuando se comparan rankings de diferentes países o de los escándalos que salpican a la reputada guía a nivel internacional.

La respuesta oficial parece ser siempre la misma: el silencio. Vaya, que es nuestra guía y nos la comemos como queremos.