¿De dónde son realmente las cebollas de los supermercados españoles? Esta es su estrategia para bajar los precios al productor

Los grandes supermercados españoles no quieren cebolla nacional y prefieran importarla de otros países, denunciaba hace unos días la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) mostrando imágenes de campos repletos de cebollas que nadie quería comprar.

La revista Mercados, que originalmente publicó la información, matizaba poco después las cifras, asegurando que algunos de los establecimientos mencionados sí apostaban por la cebolla nacional.

A través del correo electrónico, Carrefour nos aportaba su propia versión de los hechos: toda la cebolla que venden -aseguran- es española. En concreto de nueve regiones y con un total de casi 14 millones de kilos a lo largo de 2019, tanto para sus centros en España como para otros en Europa.

«Vendemos cebolla española 11 meses al año en nuestras tiendas. El único mes que por mercado no tenemos suele ser abril, y la cebolla que traemos a los clientes nunca es de precio inferior», explicaban.

A través de su tienda online no se muestra el origen de las diferentes cebollas que se venden. Algo que también ocurre en el caso de El Corte Inglés -localizamos unas de Cuenca, eso sí-, mientras en Lidl las únicas que se ofrecían a través de la web se indica Castilla La Mancha como su origen.

¿Pero qué ocurre en las tiendas de todo el país? Para comprobarlo, pedimos ayuda en las redes sociales para animar a la gente a que, móvil en mano, revisen la etiqueta de las cebollas de la sección e frutería de su supermercado habitual.

Y en este paseo virtual por diferentes cadenas de supermercados y lugares de España nos encontramos con buenas y malas noticias. Por ejemplo, que en Carrefour, hace solo unos días, seguían teniendo cebollas de Nueva Zelanda (restos de abril, si hacemos caso a las explicaciones de la cadena), y en Mercadona vemos alguna malla con origen Perú.

Las buenas noticias, no obstante, abundan mucho más de lo que cabría esperar. Mercadona en Barcelona ofrece cebollas nacionales, y lo mismo nos confirman desde Badajoz. En Alcampo, las imágenes confirman la procedencia española, y en Consum hay de todo un poco.

La historia se repite, con una clara predominancia de la cebolla nacional en esta improvisada muestra sin intención alguna de ser un estudio de mercado con el que sacar conclusiones.

¿Estaba exagerando entonces COAG con su denuncia y campaña en defensa del producto nacional? Desde la asociación nos explican que los datos fueron obtenidos de supermercados de Almería, Cádiz y Sevilla y que, efectivamente, en estos últimos días ha entrado mucha cebolla nacional en los lineales de varias de las cadenas citadas.

¿Casualidad? ¿Realmente es el mes de abril cuando más cebolla importada hay pero luego la cosa mejora? Los responsables de prensa de esta organización de agricultores nos explican cuál es la estrategia de los operadores y grandes distribuidores, que explicaría lo ocurrido.

Justo antes de la recogida de las cebollas se produce una compra masiva a terceros países, de modo que durante las primeras semanas de cosecha se crea, de forma falsa, una sensación de saturación el mercado.

Lógicamente, eso hace que los precios iniciales caigan mucho (la cebolla se ha pagado a 7 céntimos el kilo) y se marcan ya unos precios muy bajos para toda la temporada. ¿Legal? Sí. ¿Ético? No lo parece.

Nada nuevo ni exclusivo de la cebolla porque, según alertan, ahora mismo se está produciendo con las primeras frutas de hueso del verano, y la historia se repite con muchos productos de forma cíclica.

Pero volviendo a las cebollas, una cosa está clara: si de lo que se trataba era de animar al consumidor a que mire la etiqueta para buscar el origen de los productos, misión cumplida.

6 COMENTARIOS

  1. Yo compro habitualmente en Al Campo y hace tres semanas adquirí un pack de 4 cebollas, de las que
    vienen en malla, y pensaba que todas eran de nacionalidad española. Pero hace unos días revisándola
    en casa vi que en la etiqueta que eran de procedencia holandesa. Me dio mucha rabia porque normalmente suelo mirar la etiqueta para comprar productos nacionales. Así lo hago con los espárragos (de navarra), las patatas, los ajos,etc.
    Volví a Al Campo para manifestarles mi malestar, pero vi que había también mucha cebolla española. Culpa mía por no mirar la procedencia.
    Así que a partir de ahora miraré la etiqueta con lupa.

  2. Esta es la globalizacion que nos han impuesto, sin aranceles la industria y la agricultura, asi como los obreros españoles se van a la ruina

  3. Todo producto tiene su ciclo…
    Naranjas de Octubre a Junio españolas, de Julio a Octubre hemisferio sur.
    Patatas de Abril a Octubre-noviembre dependiendo de lo que hay guardado en cámaras españolas luego Francia, excepto para freir que son Agria 100% españolas,
    Con las cebollas pasa lo mismo. No pretendamos tener cebolla dulce todo el año origen España, los productores buscan otros lugares para hacer sus plantaciones, pero siempre con simiente española.

  4. Yo no compro patata que no sea de España. La patata francesa es un churro. No vale para nada, nada mas que para hacer al vapor o al horno. Para freir no sirve y encima es dulzona.
    Lo dicho, si la gente mirase bien lo que come y de donde viene, nos iria mejor a todos.

  5. Deberíamos todos, y me incluyo, productos nacionales, hechos en España.
    Primero hay que ser solidario con nuestros agricultores/ganaderos etc. y luego también podremos ser solidarios con terceros países. Ya hemos visto un claro ejemplo de lo solidarios que son esos países a los que compramos las cebollas (ironia)

  6. Muy buena iniciativa. Deberían ampliarla a otros productos como los espárrgos (Perú y china) por ejemplo. Si los consumidores fueramos mas responsables, los productores nacionals y el medio ambiente nos lo agradeceria, además de no fomentar la explotación en otros paises.

Los comentarios están cerrados.