¿Cuál es la diferencia entre el café natural y el de mezcla?

Encontrar un café decente en el supermercado no es tarea fácil. Pero para conseguirlo, es básico conocer la diferencia entre el café de tueste natural y el mezcla que suelen encontrarse en las estanterías de la mayoría de tiendas y en la gama de muchas de las grandes marcas.

Lo primero que hay que entender es que España es un país singular cuando se habla de café. Aquí -y también en Portugal- sobrevive el café torrefacto, ese terrible invento que consiste en tostar el café con azúcar. ¿Por qué? Muy sencillo, porque el azúcar es mucho más barato, así que el negocio es redondo.

El resultado no tanto: granos quemados, amargos y que han perdido en el camino cualquier rastro de lo que debería ser un buen café. Pese a ello, se trata de una forma de tostado que sobrevive en el mercado y que incluso tiene sus adeptos.

Tueste natural

Identificar el café torrefacto es fácil: los granos suelen estar carbonizados y tienen un aspecto brillante y textura pegajosa, fruto de ese tostado con azúcar. Se trata, por cierto, de un café que no se puede usar en cafeteras superautomáticas, cuyos molinos se llevan bastante mal con estos granos pegajosos.

Lo contrario al café torrefacto sería el café de tueste natural. Es decir, ese que se ha tostado sin añadir azúcar. Algo que es lo normal en el resto del mundo, pero que en España -y en Portugal y algunos países de Sudamérica- todavía hay que matizar.

Café «mezcla»

El caso del café tipo mezcla resulta especialmente confuso. ¿Mezcla de qué? ¿De orígenes? ¿Es un blend como se suele denominar en el mundo del café de especialidad? ¿Mezcla de arábica y robusta?

Nade de eso. El café mezcla es el que combina una parte de café torrefacto con otra de café de tueste natural. Otra aberración para cualquiera que quiera preparar un café en condiciones, pero que sigue siendo muy habitual en los supermercados del país.

¿La mejor opción? Café de tueste natural. Apostar por un 100% arábica suele ser una opción más o menos segura dentro de la gama del supermercado. Y si podemos ver los granos, cuando menos quemados, mejor señal.