Croquetas de paella con chorizo, a favor

Andan alterados estos días los defensores de la pureza del recetario nacional. Los hijos de la Gran Bretaña han vuelto a hacer de las suyas y han tenido la osadía de poner a la venta en algunos supermercados croquetas de paella con chorizo. Léase con tono de Pérez Reverte, en plan afrenta a la patria.

Cualquier atentando inglés contra la cocina española se ha convertido en motivo de alegría y alborozo en las redacciones de los medios. Titulares gratis y clicks asegurados durante unos cuantos días. Todos los hemos hecho alguna vez. Incluso cuando la tortilla de patata y coco resultó ser mentira.

Pero combinar croquetas, paella y chorizo en un solo producto supera todo lo visto hasta ahora. Habíamos visto sandwiches de paella y a Jamie Oliver cabrear a media Valencia con eso del chorizo en la paella. Pero todo junto es una genialidad.

El invento es cosa de la cadena de supermercados Mark & Spencer y en este caso no es una fake news gastronómica. Las croquetas en cuestión existen, hay vídeos por ahí de gente probándolas. Para sorpresa de nadie, están bien ricas.

¿Pero cómo no van a estarlo? ¿Acaso las croquetas no son, junto a los arroces, el plato perfecto para echarle lo que encuentras por la nevera? ¿En qué tratado medieval del arte croquetil se especifica lo que puede ir o no dentro de la bechamel? La supuesta polémica es tan absurda como divertida.

La cosa mejora un poco más al descubrirse que las croquetas en cuestión las ha hecho nada menos que el cocinero Nandu Jubany, que desde hace años vende en muchos supermercados de Catalunya unas croquetas listas para freír en casa que son magníficas, de las mejores que se pueden comprar a día de hoy.

Hace tiempo que trabaja con Mark & Spencer, le hicieron el encargo de las de paella y chorizo y listo, explicaba. Así que razón de más para saber que estarán buenísimas.

Croquetas de donuts. En el libro Croquetas Gourmet de Chema Soler

Y es que, pensándolo bien, si alguien podría enfadarse por eso de meterle arroz a las croquetas son los italianos. Oiga, que eso son los arancini, basta de apropiación cultural y gastronómica de este delicioso y contundente plato de origen siciliano.

De paso, también podrían reírse un poco de esta especie de purismo gastronómico español con croquetas y paella repasando la hemeroteca y comprobando que aquí hace tiempo que hablamos de croquetas de pizza. O que una de las últimas novedades han sido las croquetas de panettone, por citar un par de referencias italianas.

La tienda madrileña Solo de Croquetas tiene en su catálogo decenas de croquetas dulces y saladas: de torrija, de crema catalana, de Oreo, de cecina, e incluso de cachopo. Así que, si queremos jugar a indignarnos con las croquetas raras, mejor empezar por casa.

Algo, por supuesto, también aplicable a las paellas. Estoy seguro de que en Las Ramblas de Barcelona se sirven paellas más infames que en Londres. Tengan o no chorizo.