Compartir Barcelona, un restaurante para ‘Disfrutar’ cada día

Lleva en marcha desde el pasado junio, es una de las aperturas del año en la ciudad así que a estas alturas Compartir Barcelona no necesita muchas presentaciones.

Los chefs Eduard Xatruch, Oriol Castro y Mateu Casañas se han aliado con Nil Dulcet -que lleva más de una década trabajando con ellos y fue jefe de cocina de Disfrutar- para abrir este nuevo restaurante, homónimo del que tienen en Cadaqués hace ya 10 años.

Con una filosofía similar que queda clara ya en el nombre, hay algún clásico de Compartir Cadaqués que ahora viaja hasta aquí (canelón de atún, coulant de avellanas…) pero la mayoría de la carta se ha creado expresamente para el nuevo local, donde la vanguardia de Disfrutar y las presentaciones de alta cocina están muy presentes.

No hay menú degustación, aunque nos cuenta Dulcet que el cliente siempre puede dejarse llevar y se prepara algo ajustado al presupuesto indicado.

El ticket se mueve entre los 45 y los 70 euros dependiendo de apetito y elecció,n pero algo es indiscutible: el precio es más que justo para el nivel de cocina, el excelente trabajo en sala y el bonito y acogedor espacio en el que estamos.

No es ni pretende ser Disfrutar, el aclamado dos Estrellas y ahora mismo tercer mejor restaurante del mundo según 50 Best. Pero sí nos atrevemos a pensar en este Compartir como una versión más desenfadada y de diario de la cocina de estos cuatro grandes cocineros.

Tanto en lo que respecta a precios y propuesta, como por la posibilidad de volver con cierta asiduidad. Algo que, según nos explican, ocurre a menudo con el cliente local, mayoritario en este restaurante.

El nivel general es muy alto, pero por destacar algunos de los platos que probamos, la caballa flameada con oliva negra y sabores de una gilda es sensacional, para untar mucho pan en esa salsa que, efectivamente, es como una gilda.

Muy vistoso y además rico el plato de sardinas marinadas en escabeche con zanahoria morada y coco, y sensacional también el «buey de mar sin trabajo» que se come a cucharadas.

Toques viajeros en el shabu-shabu, otro clásico de Compartir Cadaqués que aquí se sirve con salmón salvaje. La sopa de miso que sirve de base en esta suerte de fondue japonesa es abundante y deliciosa, merece la pena acabarse la generosa ración.

El magret de pato, que no suele ser santo de nuestra devoción, aquí se convierte en un plato de lo más interesante servido con un salteado de verduras y toques orientales.

Por cierto, también hay arroces. Y a partir de 22 euros la ración, para hacerse una idea de lo correctos que son los precios aquí. Algo que se aplica a la larga e interesante carta de vinos, con precios también muy controlados.

¿Y de postre? Hemos venido a jugar, así que no hay que resistirse a la omelette surprise con coco, piña y mango que puede ser un excelente fin de fiesta.