Botarga, sabor a Mediterráneo


Hace unos días colocamos el mantel de cuadros y rescatamos el libro The Sopranos Cookbook dispuestos a darle a la pasta en homenaje a Gandolfini y Tony Soprano. Tras aquellos estupendos ñoquis con melanzane volvemos a la carga con un ingrediente de lo más italianizante.

La botarga no son más que huevas de pescado (atún o mújol, principalmente) saladas y secas. Un producto común de muchos países mediterráneos -incluidos los salazones del sur de España-, de origen muy antiguo y etimología árabe, y que  en la gastronomía italiana (bottarga) se usa también como ingrediente para platos de pasta.

Aunque éste de marca Adelfio es de Sicilia y a base de huevas de atún ralladas (bottarga grattugiata), también es típico de la Maremma, una región costera de la Toscana. Eso sí, la de esta zona debe ser de mújol, según se indica en la descripción de este producto incluido en la lista de Slow Food.


De allí mismo (Orbetello, para más señas) nos trajimos esta sencilla receta de pasta con bottarga. Su sabor es muy intenso y bastante salado, así que cuidado con la cantidad. Aunque algunos la conocen como el caviar de los pobres, la verdad es que no es muy barata (este bote de 50 gramos con el plus de zona turística ronda los 6 euros), así que tampoco es una mala noticia que un par de cucharaditas sean suficientes para un plato de pasta.

Más sencillo imposible: pasta cocida al dente, chorro de aceite de oliva y botarga. Si nos parece muy soso, un poco de tomate rallado o unos tomatitos cortados pueden animar, pero en realidad no necesita nada más. Mediterráneo en estado puro.