Así sería la Última Cena en un restaurante con 3 Estrellas Michelin

Como cada año por estas fechas, el canal Historia se propone reinterpretar la Última Cena, dejando el menú en manos de alguno de los grandes chefs del país. ¿Cómo sería a día de hoy en versión alta cocina la que, sin duda, es una de las cenas más famosas de la historia?

Esa es la pregunta que este año le ha tocado resolver a Quique Dacosta. Fiel a su estilo, muy visual y con unos platos complejos y llenos de matices,  el menú degustación que propone para esta particular mesa de 13 comensales no decepciona.

El menú está inspirado en los alimentos y platos que se supone formaron parte de aquella cena: pan, vino, pescado, cordero, verduras, frutas… En este caso, Dacosta ha apostado por una versión muy mediterránea en la que los productos de la zona son los auténticos protagonistas de esta interpretación.

Estos son los cinco platos que desde Denia propone Quique Dacosta:

Cuerpo y sangre de Cristo.  Una oblea a modo de pan ácimo ejerce de cuerpo en este plato, mientras que el vino fondillón de la zona es la sangre. Para rematar, unas flores de almendro que dan el punto colorido y emocional a este entrante.

Las lágrimas. Una ensalada a base de agua de mar y vegetales amargos y ácidos. Encurtidos, fermentados -técnicas ancestrales ya usadas en aquella época- que dan a este plato frío y de nombre dramático un gran simbolismo.

El mar y la montaña o Monte de los Olivos. Aceituna negra -ahí tienes los olivos- que, licuada con los intestinos del pescado, se usa para cocinar el gallo San Pedro -perfecta pieza para la ocasión- y una tierra negra también a base de las mismas aceitunas. ¿Y la espina? Símbolo de la austeridad de la época, explica el chef.

El cordero y la codorniz. Si se nos permite la licencia histórica, seguro que Judas era de esos que ponía pegas a la casquería. Claro, luego la historia acabó como acabó. En este caso, el plato de carne se resuelve con sesos de cordero y pechuga de codorniz. Opulencia y necesidad en un plato seguramente exquisito.

Jarofe. Miel de naranjo, nueces, cacahuete, aceite de semillas de uva… Mediterráneo puro y sencillez en los ingredientes del postre que pone el punto final a esta interpretación de la Última Cena.

10 COMENTARIOS

  1. Estaría muy buen Gonzalo, que dedicaras más tiempo a leer que a comer basura porque escribiendo andas muy justito. Y desde luego la alta cocina no está hecha para tu burdo paladar.

  2. Michelino, no es lo que crees. Detesto a Gran hermano y toda esa mediocridad mas que tú y los 100 que le siguen. Por el contrario, soy delicado de paladar, nunca pisé un Mc Donald puajjj! La tortilla muy debes en cuando, por si hay que rendirte cuentas. Ahora, la comida que preparo y los restaurantes que visitos se hacen con cocina equilibra, variada y deliciosa. Algo «tradicional» pensarás, lo siento por los pijos que de aburridos nomas y buscando experiencias nuevas buscan en estas horteras culinarias algo de distinción. Pero no se la den a Cristo en la última cena. Si asi fuera se lo piensa dos veces antes de resucitar.

  3. Yo no veo Gran Hermano, Sálvame Delus, Mujeres y Hombres y también me parece una mierda.
    ¿Que está en otro nivel esa cocina? Puede. Pero la mayoría de las cosas no hay quien se las coma.

  4. Es que estáis acostumbrados al mcdonalds y a la tortilla de patatas que debe ser lo único que sabéis cocinar y no entendéis que hay otro nivel en la cocina que no es para gente como vosotros.
    La barrera neuronal que tenéis en el cerebro debido a programas como Gran Hermano, Salvame Deluxe, Mujeres y Hombres, hace que no podáis entender este tipo de cocina.

  5. A mi me parece todo muy «cursi» y demasiado potinguera. Gastronomía para «pijoprogres» ¡eso es lo que es!

  6. Yo eso no lo como. Ni estrellas ni hostias, agarro y lo boto directamente a la basura.

  7. En realidad debe ser:
    «Venga, humanidad; te estás superando».
    O:
    «Venga, humanidad. Te estás superando».

  8. Esta gente no vive en el mundo real. Pero bueno quien tiene dinero ya se sabe. Espero que al menos se haga cocina de aprovechamiento con todos los desperdicios que se han debido de tirar para elaborar esos platos, porque hay gente que pasa hambre. Pero bueno esa es la otra historia que la iglesia no recuerda en estos días ya que también tienen bastante dinero.

    Venga humanidad, te estás superando…

Los comentarios están cerrados.