Así es ‘Il Bocconcino’, el restaurante de Tenerife donde Massimo Bottura cocinará esta semana

Considerado uno de los mejores chefs del mundo, a estas alturas Massimo Bottura no necesita mucha presentación. Su restaurante Osteria Francescana no solo luce tres estrellas Michelin, sino que en 2016 y 2018 fue elegido por 50 Best como el mejor del mundo.

El cocinero italiano será el protagonista de la nueva edición de Inspirational Chef Program, que desde hace años organiza el magnífico hotel Royal Hideaway Corales Resort del sur de Tenerife, y por donde han desfilado algunos de los cocineros y cocineras más destacados del panorama nacional e internacional.

Hace unos meses tuvimos ocasión de estar por allí junto a los Hermanos Torres, que cocinaron a cuatro manos con los hermanos Padrón, que regentan el restaurante El Rincón de Juan Carlos (una Estrella Michelin) en el propio hotel.

Esta vez la cita será en Il Bocconcino, otro de los restaurantes de este hotel con una decidida apuesta por la gastronomía. Bottura cocinará junto a Niki Pavanelli, cocinero de este local especializado en cocina italiana, dos exclusivas cenas los próximos 25 y 26 de junio.

Una ocasión única para que quienes anden por Tenerife -qué envidia- puedan disfrutar de la cocina de Bottura combinada con los platos que Pavanelli elabora en este restaurante, que propone un recorrido de norte a sur por la gastronomía italiana. «Recetas tradicionales, actualizadas sin perder su esencia», explica el cocinero.

Todo ello con una presentación muy cuidada, adaptada al entorno de este hotel de lujo. Y, como extra, con vistas al mar desde la terraza del restaurante.

Tuvimos ocasión de probarlo durante nuestra visita a la anterior edición del Inspirational Chef Program. Aunque confesamos que la definición del restaurante  («progressive italian restaurant«) asusta un poco, lo cierto es que lo que llega al plato tiene mucho de producto, cocina italiana, buen hacer y poco de ínfulas. Y eso nos gusta.

Entre otros platos probamos un original y excelente tonno vitellato (una suerte de versión invertida del vitelo tonnato), una carbonara perfecta y un canelón de ragú de rabo de toro y chocolate. Aunque en las recetas el producto local (cochino negro, atún…) tiene cierto protagonismo y convive con los sabores italianos, la propuesta de vinos invita a no hacer concesiones y, con permiso de los excelentes vinos de la isla, descubrir algunas de las referencias que manejan aquí.

Mención aparte merece la selección de panes del lugar. Es tentador dejarse llevar, pero también peligroso, porque podrían convertirse en casi plato único de la cena. Por si les sirve a los afortunados que vayan a probar el menú ideado por Bottura, ojo con el pan.