Drama nacional: la receta de las famosas albóndigas de IKEA no es sueca

Drama sueco: sus famosas albóndigas en realidad no son una receta de origen nacional, sino que vinieron de Turquía. Sí, dicho así puede parecer un mal menor, pero teniendo en cuenta que desde hace años IKEA ha convertido estas albóndigas en una de las banderas gastronómicas del país, estamos ante un auténtico drama nacional sueco.

Posiblemente la vuelta de ABBA sirva para compensar un poco el orgullo patrio de este país -o todo lo contrario-, pero de momento el tema ha merecido un tuit oficial por parte del gobierno, para reconocer el origen de este popular plato.

«Las albóndigas suecas están en realidad basadas en una receta que el rey Carlos XII trajo de Turquía a principios del siglos XVII», han apuntado en un acto de sinceridad gastronómico que se agradece entre tanto nacionalismo que cree haber inventado cada plato y receta.

Según recoge The Guardian, en 1714 el rey sueco volvió al país y se llevó con él la receta del köfte turco, que acabó convertido en las albóndigas suecas (köttbullar) tras adaptar ingredientes y sabor, y también la de repollo relleno que acabó convertida en kåldolmar, otro de los platos más tradicional en Suecia.

Una anécdota que debería servir de toque de atención para todos aquellos que defienden la pureza de ciertas recetas y la existencia de un origen claro, cuando en realidad la mayoría son consecuencia de años de evolución, viajes y mestizaje cultural.

3 COMENTARIOS

  1. De la comida lo único que interesa es que sea agradable al paladar o al gusto el resto es lo que menos importa.

  2. Cada vez que iba a Ikea en Las Palmas, terminaba comiendo las famosas albóndigas ¿o mejor escribo almóndigas? pero después de la historia de la carne de caballo y las heces en la tarta de chocolate, terminé pasando de todo eso.

  3. Todo un problemón identitario. En fin, a mi las albóndigas del IKEA no me dicen nada, ni bueno ni malo. Se dejan comer sin dejar huella. Para albóndigas, por supuesto, las de mi madre, aunque bien pensado, más que la propia albóndiga (si bien caseras: carne picada, huevo, miga de pan, ajo y perejil), la salsa que hace es la bomba. A mi me salen más o menos, como las de IKEA, Se dejan comer.

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