8 vinos que vamos a beber este verano

¿Hay vinos para el verano? La verdad es que no tenemos una respuesta clara. Aunque es verdad que apetecen cosas frescas -y no sólo hablamos de temperatura- por otro lado la única clasificación que nos interesa es la que distingue entre los vinos ricos que siempre apetece beber y los que dan un poco de pereza.

El caso es que, pensando en estos meses de verano, hemos seleccionado ocho referencias probadas  recientemente y que nos parecen estupendas para brindar estos días.

La Sonrisa de Tares

Empezamos ruta en El Bierzo, con la añada 2021 de La Sonrisa de Tares. Un blanco joven y sencillo, pero que lleva a la botella la elegancia y el potencial de la variedad godello, uno de los símbolos de este territorio leonés. Se trabaja con lías, lo que aporta cierta estructura a un vino fresco -repetiremos mucho esto de la frescura en esta selección- y que cuesta menos de 10 euros.

Martínez Lacuesta, La Sucursal 2019

Asociada muchas veces a esa idea de riojas clásicos -que también nos gustan, ojo- la bodega Martínez Lacuesta apuesta por un estilo más moderno con este La Sucursal. Tanto en el contenido, 100% Tempranillo, como en la bonita etiqueta, basada en la sucursal madrileña donde despachaba vinos esta histórica bodega riojana. Potente en graduación, un poco de frío le va estupendamente para reforzar esa frescura y fruta que tiene. Se recomienda descorchar una media hora antes de tomar. Anda sobre los 30 euros.

Izadi Selección

Viura, malvasía, garnacha blanca, tempranillo blanco, maturana blanca y turruntés. Son las seis variedades blancas de rioja y también las que componen este singular Izadi Selección, el único blanco riojano que se atreve a combinarlas todas en una botella. Un blanco complejo y con cierta untuosidad, pero que no renuncia al punto fresco que andamos buscando en estas fechas. Su precio es de unos 12 euros.

Alacer Roble

Confesamos que nos ha asustado un poco eso de roble en la etiqueta. Pero quienes rehuyan de maderas pronunciadas -y más con estos calores- pueden estar tranquilos porque hay barrica, pero bien integrada en un tinto de Ribera del Duero muy frutal y que destila juventud. Se elabora con tempranillo de cepas viejas, que busca en su altura (900 metros) ese carácter fresco. Cuesta sólo 7 euros.

Cara Nord Mineral

Cariñena y un poco de garnacha componen este tinto de Montsant de la bodega Cara Nord. ¿Un adjetivo para definirlo? Efectivamente, mineral, como su propio nombre permite deducir. Con carácter -la cariñena siempre marca su estilo- bastante intenso y de color oscuro, sorprende que a la hora de probarlo deje un toque fresco que nos ha animado a incluirlo en este pequeña selección veraniega. Su precio es de unos 12 euros.

Clunia Tempranillo

Tenemos fichada desde hace años esta bodega burgalesa que reivindica -antes incluso que estuviera de moda- los vinos de altura. Este Clunia Tempranillo es un monovarietal de esta uva, de una parcela a 950 metros y vendimiada a mano. Los 12 meses en barrica de roble se llevan estupendamente con el frescor de este tempranillo de clima extremo, dando lugar a un tinto muy bien equilibrado. Se puede encontrar por unos 15 euros.

Rioja Vega Garnacha Blanca

Volvemos a los blancos de Rioja. Y es que, más allá de las variedades conocidas, hay otras minoritarias en la región que pueden dar mucho juego a la hora de crear un blanco diferente. Eso es justo lo que ha hecho Rioja Vega con este blanco a base de garnacha blanca y tempranillo blanca. Con una acidez muy marcada que aporta personalidad y frescor, el resultado es un blanco veraniego que ronda los 8 euros.

Hito 2020

La gama más desenfadada de la bodega Cepa21 es una apuesta segura a un precio estupendo. Un tinto muy actual, con aromas expresivos, equilibrado y con el justo toque de madera que no desvirtúa la filosofía de este Ribera del Duero. Se puede encontrar por unos 10 euros.