feb 222013
 

cerettoDice la norma, la “Ley del Vino”, que un vino es vino siempre que su graduación alcohólica esté entre los 9º y los 16º. ¿Siempre? Pues esto vale para el 99,99% de los casos, porque la norma no puede serlo sin las excepciones que la justifican.

Entre estas contadas excepciones -no, el Lambrusco no sería una rara excepción, más bien un caso de no vino- se sitúa este curioso vino dulce de aguja italiano de la Denominación de Origen Moscato d’Asti (Piemonte).

Podríamos definirlo como un vino light porque su graduación alcohólica está en 5º. Es light en alcohol, aunque no en calorías, como nos informan en el primer comentario en este post.

Para conseguir esta baja graduación no utilizan complicados procesos ni química alguna, tan solo paran la fermentación alcohólica a la mitad. Así una parte importante de los azúcares que se consumen durante el proceso permanecen en el vino y la cantidad de alcohol es mucho menor.

Si a esto le sumamos una inyección de gas carbónico tenemos un curioso vino dulce de aguja.

El resultado es muy ligero, afrutado, agradable -el carbónico no es molesto- y muy fácil de beber. Es sin duda una buena opción para sorprender en el aperitivo.

Pero sobre todo es un vino para aquellos que, con la excusa de que no les gusta el vino, se refugian en el horrible Lambrusco que venden por aquí.

Aunque el Lambrusco se encuentra hasta en la sopa y el Moscato d’Asti hay que buscarlo un poco más, se puede encontrar en tiendas especializadas bien surtidas de vinos internacionales y, como no, en Internet.

En Vila Viniteca probamos este Ceretto, de gran calidad, que cuesta unos 15 euros. Los hay un poco más económicos en Internet, a partir de los 10 euros. ¿Caro? Sí comparado con los lambruscos, pero este vino vale lo que cuesta.

nov 222012
 

Nacido como un experimento en 2009, Vinum Mulsum es un vino romano trasladado a nuestros días. Obra de Miquel Sunyer, viticultor de Batea (Tarragona), Antonio Aguilera -profesor de prehistoria, historia antigua y arqueología- y del enólogo Josep Maria Vaqué, recupera la vinificación de hace dos mil años segun los tratados de Paladio y Columea.

Se trata de un vino macerado con miel, uno de los métodos romanos para alargar la fermentación alcohólica del vino. El resultado es un vino dulce con una fuerte presencia de la miel en el aroma, y mucho más suave en el sabor de lo que cabría esperar.

Lo probamos, guiados por la summiller Rosa Vila, en un maridaje de postres y vinos con unos pastissets de Tortosa rellenos de cabello de ángel. De entrada la mezcla parecía una aberración por exceso de dulce. Pero una vez masticado el pastelito y tragado junto con un sorbo de este vino, nos dejó una agradable recuerdo de infusión de miel en la boca, sin ninguna sensación empalagosa.

Vinum Mulsum se diferencia incluso en la botella (pequeñas ánforas de cristal) para subrayar su carácter romano. Aunque la producción es escassa – gajes de los experimentos – podemos comprarlo en su propia tienda online  y también en el parque arqueológico Cella Vinaria de Teià (Barcelona).