Que la ciencia del “nutricionismo” está a años luz de ser exacta no hay ni que decirlo. Las propiedades de los alimentos varían década a década aunque se cultiven, críen, pesquen, se reproduzcan igual que antaño. Los consumidores asistimos a campañas de publicidad disfrazadas de estudios médicos con asiduidad. Sólo hay que recordar que no hace tanto el aceite de oliva era poco menos que veneno en la cocina. Por eso, de vez en cuando, y aunque tenga una repercusión más bien limitada, está bien que algunos estudios pongan los pies en la tierra a gurús de la comida funcional. Continue reading »
oct 132011