Feb 202014
 

 impresora azúcar

Los que hayáis leído Charlie y la Fábrica de Chocolate -y hayáis tenido infancia- habréis soñado en algún momento de vuestra niñez con entrar en la maravillosa fábrica de chocolate de Willy Wonka. ¿Qué digo entrar? ¡Habréis deseado tener una igual! Con su prado de hierba de azúcar, sus árboles con manzanas de caramelo, su cascada de chocolate, sus plantas de gominola…

En algún momento de nuestra niñez sí, porque está claro que de mayores ya no nos dejamos impresionar por estas cosas. ¿Una fábrica de chocolate dónde todo se puede comer y además está delicioso? ¡Vaya cosa! ¡Si vivimos en la era de las Google Glass!
Continue reading »