Ago 122013
 

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Ya ha llegado: la semana en la que medio mundo desaparece de vacaciones. O, como mínimo, así era hasta no hace mucho. Las ciudades se vacían (de autóctonos), no hay forma de contactar con nadie por teléfono y las persianas se bajan en muchos comercios. En cambio, las playas se llenan y las ciudades son ocupadas -aún más- por los turistas.

Para aquellos que queden al pie del cañón, tengan Wi-fi a mano o estén un poco enfermos, nosotros seguimos con nuestra sacrificada labor. Esta semana, para seguir la regla de los programadores televisivos que apuestan por los refritos veraniegos, hemos hecho una recopilación con las recetas de ensaladas que hemos ido publicando y que pueden salvar una comida o cena en pocos minutos. ¿Qué mejor para después de una buena insolación?

Espencat

Como es un plato que se come frío, lo metemos en la categoría de ensaladas aunque no lleve ni una pizca de lechuga. Este plato, pariente cercano de la escalivada catalana, es muy típico en Valencia. Una buena forma de cocinar los pimientos, berenjenas y tomates que ahora están en pleno apogeo. Se acompaña de bacalao y se come sobre rebanadas de pan. Perfecto para después de una sesión de playa.

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Ensalada de judías verdes con vinagreta de anchoas

Aunque todo esté cerrado seguro que encontraremos una frutería abierta en el barrio. En esta época la cantidad y calidad de verduras y hortalizas es insuperable. Así que es el momento de preparar esta sencilla ensalada. No hay que complicarse mucho la vida para sacar todo lo mejor de la judía verde. Tomate, huevo y anchoas bastan para acompañarla.

Ensalada de tarde

Además de bonita, original y muy vistosa, esta atípica ensalada nos soluciona un comida entera. Está pensada para el brunch, o sea que es perfecta para esos ágapes fuera de horas que no sabríamos muy bien si definir como desayuno, comida o merienda-cena. Incluso nos la imaginamos perfecta para el momento de llegar a casa a horas intempestivas, después de la fiesta, y con el apetito desbocado.

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Ensalada de garbanzos con vinagreta de albahaca

Es posible comer legumbres frescas, y como muestra dos ejemplos. Esta ensalada de garbanzos está deliciosa recién salida de la nevera, incluso es preferible prepararla unas horas antes de comer. La vinagreta de albahaca le da ese toque fresco que hace que los potajes de garbanzos del invierno queden muy muy lejos.

Ensalada de lentejas con sandía

Aquí va el segundo ejemplo, un poco más extravagante que el anterior. Ya sabemos que la combinación no acaba de convencer a muchos, pero la mezcla de lentejas con una fruta tan refrescante como la sandía es muy sorprendente y funciona. Además, ¿quién no tiene tres kilos de sandía a los que no sabe cómo dar salida? Si es que tenemos solución para todo.

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Gazpacho

¿El gazpacho es una sopa fría o una ensalada triturada? Con esta discusión podríamos pasar horas. Para nosotros la nula necesidad de fuego acerca el gazpacho a una ensalada. Bueno, eso si vamos a la receta original o a las que incorporan cualquier fruta roja en ella (sandía, cerezas y fresas se llevan la palma). En este caso tenemos una receta que incluye cebolla caramelizada y pimientos de Gernika, por aquello de ser originales y más vascos que nadie.

Mención especial: la ensaladilla rusa

No podíamos dejar de lado en esta humilde recopilación un clásico entre los clásicos. El plato que resiste el paso del tiempo, el rey de las comidas en el campo, una de las tapas más demandadas por toda la geografía española: la ensaladilla rusa. Para prepararla como Dios manda, tenemos nuestro particular descifrado de la receta original de mamá. Siguiendo sus trucos no se resiste ni la mayonesa. Nunca más un verano sin ensaladilla rusa casera.

Ahora que lo pensamos, ¿dónde está la lechuga entre tanta ensalada? No es que seamos enemigos de esta verdura, ni mucho menos, pero nos tira más bien lo poco convencional. En todo caso, para los amantes de lo verde hemos descubierto no hace mucho la lechuga viva: un invento para tener en la nevera e ir tirando de lechuga fresca -más o menos- todo el verano.

Y para animar el recetario, un bebercio veraniego que se sale de las típicas cervezas y tintos de verano y perfecto para triunfar en el camping: cóctel a base de cava y gominolas.

Jul 082013
 

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¿Hasta las picotas de gazpachos new age a base de sandía, cerezas o maracuyá? Nosotros también, así que nos hemos dispuesto a versionar el plato veraniego por antonomasia aplicando esa teoría que dice que si cambias un ingrediente y tiras de lo que hay por casa has creado un nuevo plato.

En este caso el protagonista es el pimiento de Gernika, una variedad que comienza ahora su mejor época y que es bastante desconocido fuera de Euskadi, incapaz de competir con el omnipresente pimiento de Padrón… o lo que sea que venden y sirven con ese nombre, claro.

¿Qué pasa si le metemos este pimiento ya frito a un gazpacho? ¿Y si pasamos del pepino y el ajo que, la verdad, luego a veces sienta como un tiro? ¿Y si la cebolla en vez de cruda la incluímos ya pochada -con txakoli, por aquello de vasquizar más el tema- para que sea más suave? Pues que el resultado será cualquier cosa menos un gazpacho, claro. Nosotros lo hemos bautizado como “Gazpatxo de Gernika”, que seguro que a los integristas de esta sopa fría y tomatera, y a Sabino Arana, les encanta la idea por igual.

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May 112012
 

Hay tantos gazpachos como casas. Este precepto, que se puede aplicar a todas las recetas tradicionales, no significa que no haya unos conceptos básicos. Podemos discutir si ponemos miga de pan, cebolla, más o menos ajo… pero lo que está claro es que el gazpacho es una sopa líquida, para beber fresquita y que como mucho admite algún tropezón como acompañamiento.

Buceando en Internet nos hemos encontrado con la web de un joven cámara y documentalista norteamericano que incluía una sección de recetas en time-lapse. La mayoría pertenecen a una serie de cocina persa, pero nos ha sorprendido que había incluido una receta de gazpacho. No sabemos si Cyrus es especialista en comida persa, pero sin duda nunca ha probado un gazpacho andaluz como dios manda.

Esta mezcla de hortalizas picadas con zumo de tomate envasado nos ha dejado perplejos. Por no hablar de la elección de la banda sonora que casi parece un chiste político-económico.

Todo esto nos llevar a preguntarnos si esta deformación absurda de una receta sencilla es cosa de yanquis o si también ocurre aquí cuando nos aventuramos a preparar un cuscús o un cebiche. Habrá que ir a los orígenes para asegurarnos de que no hacemos el ridículo.