may 152013
 

Lindt“En una cata a ciegas en Madrid Fusión fué elegido como el chocolate de mayor calidad del mercado, superando incluso a Nestlé y Lindt”. Algo así decía la campaña publicitaria que hace unos meses lanzó Lidl para promocionar el chocolate J.D. Gross que distribuye en exclusiva.

La publicidad existe para vender, no para decir la verdad. Es algo que resulta tan obvio -aunque a veces lo olvidemos- que los publicistas y firmas llevan décadas buscando formatos en los que los anuncios no parezcan publicidad.

Ahora se llama branded content -que suena muy fino- pero en la facultad de periodismo siempre se le llamó publirreportaje. Ojo, que no tienen nada de malo. Al menos siempre que se identifique como lo que es: publicidad.

El caso es que la agresiva campaña chocolatera de esta cadena alemana de supermercados nos dejó intrigados. ¿Es tan bueno este chocolate Amazonas con un 60% de cacao y que se puede encontrar por algo más de 1,5 euros? Tan sencillo como comprarlo y probarlo. Sí, efectivamente está muy bueno.

Pero no se trata de eso. La publicidad de Lidl -con sus correspodientes post patrocinados y más o menos identificados en diversos blogs gastronómicos- destacaba que no es que su chocolate fuera simplemente bueno, es que había quedado “por encima de Lindt” en la susodicha cata realizada en Madrid Fusión en verano de 2012.

Releyendo lo publicado sobre aquella cata a ciegas y ante notario, comienzan los matices. Se trata de “chocolates de gran consumo y de tabletas adquiridas en grandes superficies”. Un detalle a tener en cuenta puesto que deja fuera a marcas de gama alta y obliga a entrecomillar mucho eso de “el mejor chocolate”.

Aunque se aportan datos sobre el panel de expertos y el procedimiento, se obvia un dato básico. ¿De dónde surge la iniciativa de la cata? ¿Las marcas participantes eran conscientes de ello? ¿Los ganadores podían usar los resultados para promocionarse? ¿De forma gratuita o pasando por caja?

Continue reading »

dic 012011
 

Dicen que el chocolate es un buen sustituto del sexo. Los más espabilados defienden -con muy buen criterio- que en realidad es un mejor complemento. Pero la pregunta del millón es ¿qué puede sustituir al chocolate?

Posiblemente nada, pero nos hemos encontrado con algo que da bastante bien el pego y que seguramente los veganos y quienes no se llevan bien con el cacao ya conocen o deberían conocer: la crema de algarroba. Tiene muchos usos pero uno de los más conocidos es esta crema carobella, algo así como la nocilla de los veganos.

Comercializada por Molena Artje y con un sabor incluso más intenso que las típicas cremas de untar de chocolate, los ingredientes fundamentales son la citada crema de algarroba, las avellanzas y harina de altramuz.

A partir de ahí aparece un festival de componentes (sirope de maiz, 31% de aceite de girasol, grasa de palma…) que obliga a recordar que la ausencia de cacao no lo convierte en un productos ligero ni dietético. Eso sí, el frabricante asegura que todos los ingredientes son de producción ecológica. Ojo los alérgicos a los lacteos porque aunque en muchos lugares se cita como un producto apto, en la lista de ingredientes se alerta sobre la posible presencia de trazas de leche.

Nosotros la hemos encontrado en los supermercados Veritas, especializados en productos ecológicos. El tarro de 500 gramos cuesta algo menos de 6 euros. Y está realmente buena.