Por si a estas alturas todavía no estaba claro, lo cierto es que por aquí somos muy de platos sencillos pero resultones. Recetas sin demasiado misterio pero que con nombre un poco largo y un par de ingredientes bien sonantes pueden resolverte una comida aparente para un domingo. Por ejemplo.
“Codornices rellenas de ciruelas y puerro acompañadas de puré de calabaza”. Un platazo de lo más aparente. Sobre todo si nos estiramos y ponemos un par de codornices por comensal, que ya se sabe que estos bichos mucho huesecillo para mordisquear y poca carne. Y ya que nos ponemos carnívoros, que sea en condiciones.
Como estamos pesadísimos con hacerle un hueco al patxaran en nuestras recetas, en este caso también lo hemos usado para animar el guiso en lugar del más típico chorrete de vino. Tres cuartos de lo mismo con el relleno: nuestras ciruelas y puerro pueden sustituirse, por ejemplo, por pasas y cebolleta o cualquier otro fruto que tengamos por ahí muerto de risa. Nuestra ingeniosa y original combinación, eso sí, no quedó nada mal.


