El café expreso perfecto: 25 mililitros de agua a casi 90 grados pasando por 7 gramos de café durante 25 segundos y con una presión de 8,5 bares. Esta es la receta magistral que en la pasada edición del Fòrum Gastronòmic Girona nos desvelaban desde Cafès Cornellà. Si conseguir que en muchos bares y cafeterías lo que hay en la taza se acerque a esta ecuación ya es mucho pedir, en casa es todavía mucho más complicado.
De ahí que muchos expertos cafeteros insistan en defender los sistemas de monodosis como una forma de acercar a los hogares un café expreso bastante decente y con unos resultados estables. No lo decimos nosotros, enamorados del diseño de este modelo Maestria de Nespresso que hemos probado durante un par de semanas -que también-, sino personas mucho más doctas en la materia.
¿Pero qué tiene de especial esta cafetera Maestria fabricada por De’Longhi y que forma parte de la gama alta del sistema Nespresso? De entrada su diseño, en línea con todos los modelos pero con unos acabados en aluminio y un peso (5,2 kilos) que parecen certificar que, en esto de las cafeteras de cápsulas, también hay clases. Algo que se paga. Mejor decirlo cuanto antes para evitar sorpresas a última hora.

