mar 212013
 

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El café expreso perfecto:  25 mililitros de agua a casi 90 grados pasando por 7 gramos de café durante 25 segundos y con una presión de 8,5 bares. Esta es la receta magistral que en la pasada edición del Fòrum Gastronòmic Girona nos desvelaban desde Cafès Cornellà. Si conseguir que en muchos bares y cafeterías lo que hay en la taza se acerque a esta ecuación ya es mucho pedir, en casa es todavía mucho más complicado.

De ahí que muchos expertos cafeteros insistan en defender los sistemas de monodosis como una forma de acercar a los hogares un café expreso bastante decente y con unos resultados estables. No lo decimos nosotros, enamorados del diseño de este modelo Maestria de Nespresso que hemos probado durante un par de semanas -que también-, sino personas mucho más doctas en la materia.

¿Pero qué tiene de especial esta cafetera Maestria fabricada por De’Longhi y que forma parte de la gama alta del sistema Nespresso? De entrada su diseño, en línea con todos los modelos pero con unos acabados en aluminio y un peso (5,2 kilos) que parecen certificar que, en esto de las cafeteras de cápsulas, también hay clases. Algo que se paga. Mejor decirlo cuanto antes para evitar sorpresas a última hora.

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mar 222012
 

Por Nápoles aseguran que en Roma -y no digamos más al norte- no tienen ni puñetera idea de preparar un café de verdad. En aquella ciudad italiana los cafés son cortos, densos y se toman en la barra de un trago.

Así que no quiero ni imaginar lo que opinarán los napolitanos de los brebajes que por norma general se sirve en los bares de tierras hispanas bajo el nombre de café. No lo digo yo en plan maestro cafetero a lomos de su caballo recorriendo las plantaciones colombianas de turno. Lo dice gente bastante más docta en la materia.

De hecho me contaba hace tiempo alguien que durante muchos años trabajó para una importante marca cafetera del país que lo del café de los bares españoles es puro terrorismo. Pese a ser un producto con un elevado margen de ganancia para la hostelería el desprecio hacia la calidad de su preparación es de juzgado de guardia.

Habría mucho que hablar y discutir sobre el tema. Pero se me ocurre que un buen comienzo sería convencer a los camareros de que un cortado no es un maldito café con leche pequeño. Me temo que es una guerra perdida de antemano, pero por intentarlo que no quede.

Tenemos decenas de nombres para denominarlo, pero en realidad da igual que pidas un cortado, un manchado o un espresso macchiato en plan guay. Si no estás atento para parar el estropicio o suplicas que echen poca leche (a veces ni así) acabarás con un puñetero café con leche en taza pequeña.

Tampoco es tan difícil, ¿no?

oct 132011
 

Que la ciencia del “nutricionismo” está a años luz de ser exacta no hay ni que decirlo. Las propiedades de los alimentos varían década a década aunque se cultiven, críen, pesquen, se reproduzcan igual que antaño. Los consumidores asistimos a campañas de publicidad disfrazadas de estudios médicos con asiduidad. Sólo hay que recordar que no hace tanto el aceite de oliva era poco menos que veneno en la cocina. Por eso, de vez en cuando, y aunque tenga una repercusión más bien limitada, está bien que algunos estudios pongan los pies en la tierra a gurús de la comida funcional. Continue reading »