jun 132012
 

Nuestra generación, la de los ochenta, está irremediablemente dividida en dos: los de Cola Cao y los de Nesquick. Dos grupos irreconciliables a los que también podríamos aplicar otras disyuntivas como Nocilla o Nutella, Coca Cola o Pepsi… Había claro, algún que otro descolgado que a temprana edad ya tomaba su taza de café. Y también existía un pequeño subgrupo dentro del mayoritario Cola Cao, los que éramos de Vit.

Cola Cao Vit fue un producto puramente ochentero, que nació y murió en aquella década. Con un envase revolucionario -de forma cuadrada- era un cacao que prescindía de los controvertidos grumitos del Cola Cao original. Su sabor era quizás más fuerte que el del hermano mayor. Pero la gran baza para las madres eran sus archifamosas e irresistibles vitaminas.

Efectivamente, Vit fue un producto pionero en lo que a alimentos enriquecidos se refiere. El inicio de una tendencia que no parece tener fin: intentar dar valor a un alimento con añadidos, a menudo, de dudosa efectividad.

A día de hoy, echar un vistazo atrás y ver este anuncio recuperado por recuerdas.es da que pensar. Y es que entre las propiedades de esta bebida figura la beneficiosa vitamina PP. Pero no os alarmeis, es la B3 también conocida como niacina.

En cualquier caso, ¿era futura publicidad subliminal? ¿Por qué será que la denominación PP ha desaparecido de los cuadros nutricionales de los alimentos? ¿Tomó Rajoy demasiado Vit y eso lo explica todo?

En general fue un cacao para raros y para madres preocupadas por los déficits alimentarios de niños de “mal comer”. Desde su inexplicable desaparición Nutrexpa ha intentado cubrir este espacio con otros cacaos más completos. Pero, sin duda, ninguno con la personalidad de nuestro Vit.

dic 012011
 

Dicen que el chocolate es un buen sustituto del sexo. Los más espabilados defienden -con muy buen criterio- que en realidad es un mejor complemento. Pero la pregunta del millón es ¿qué puede sustituir al chocolate?

Posiblemente nada, pero nos hemos encontrado con algo que da bastante bien el pego y que seguramente los veganos y quienes no se llevan bien con el cacao ya conocen o deberían conocer: la crema de algarroba. Tiene muchos usos pero uno de los más conocidos es esta crema carobella, algo así como la nocilla de los veganos.

Comercializada por Molena Artje y con un sabor incluso más intenso que las típicas cremas de untar de chocolate, los ingredientes fundamentales son la citada crema de algarroba, las avellanzas y harina de altramuz.

A partir de ahí aparece un festival de componentes (sirope de maiz, 31% de aceite de girasol, grasa de palma…) que obliga a recordar que la ausencia de cacao no lo convierte en un productos ligero ni dietético. Eso sí, el frabricante asegura que todos los ingredientes son de producción ecológica. Ojo los alérgicos a los lacteos porque aunque en muchos lugares se cita como un producto apto, en la lista de ingredientes se alerta sobre la posible presencia de trazas de leche.

Nosotros la hemos encontrado en los supermercados Veritas, especializados en productos ecológicos. El tarro de 500 gramos cuesta algo menos de 6 euros. Y está realmente buena.