Nos emociona descubrir productos locales y tradicionales que no conocíamos. Nos hemos acostumbrado al sushi, tandoori y dim sum, como buenos urbanitas modernos, pero en cuanto encontramos ingredientes más bien viejunos algo se activa en el fondo de nuestros genes cocinillas. Un ejemplo es este blat escairat (trigo pelado) tradicional de la comarca catalana del Berguedà. Aunque se parezca al trigo blando que ya conocíamos, tiene una textura más tosca y un sabor a cereal mucho más intenso, más profundo. Será este sabor tan auténtico, tan de tierra, el que nos ha seducido.
La receta tradicional catalana con que se cocina el trigo es un tanto pesada y contundente para esta época del año. Por eso hemos optado por un tipo de preparación con más verdura y un toque de bacalao que le va de maravilla. Es una combinación habitual para el arroz y que hemos trasladado al trigo a nuestra manera.
