May 092012
 

Comer bien en Bilbao no tiene demasiado mérito. Aunque la tontería y la modernez culinaria también ha llegado a orillas del Nervión -algún que otro lugar ya nos ha recordado a Barcelona más de lo que nos gustaría- por ahora y por suerte los vendehumos son minoría.

No obstante, siempre hay ganas de conocer la última novedad. Y según nos cuentan nuestros informadores locales ahora mismo Bascook es uno de los restaurantes que más está dando que hablar. Aunque en nuestra última visita fracasamos estrepitosamente al intentar encontrar mesa en plan urgente -esa pueda ser una buena señal- esa misma noche acabamos en Panko, un local bastante nuevo y que como Bascook también lleva la firma del cocinero Aitor Elizegi.

Situado en pleno centro de Bilbao (Marqués del Puerto, 4), la idea es bastante sencilla: un local agradable y bien decorado junto a una carta breve que tiene el pan como principal protagonista. De hecho, Panko es también panadería (a 3,80 € la hogaza, por cierto), cafetería y, para rematar ese cierto ambientillo neoyorquino, los fines de semana por la mañana también ofrecen brunch.

¿Y la comida? Nada mal, la verdad. Aunque en la carta hay también tablas de ahumados, quesos, pintxos… como la estrellas son los bocadillos (10 €) la idea era centrarse en los «sandwich & salad». Un nombre que, con todo el cariño, resulta Western union money order un tanto abofeteable y más propio de locales tipo Jordi Labanda. No sé si me explico.

Los bocadillos se sirven con una generosa rebanada de pan de hogaza (hay que elegir entre los 8 tipos disponible) ligeramente tostada y con una ensalada sencilla pero bien resuelta. El relleno es abundante y va desde unos huevos rotos reinventados en formato bocadillo (muy buenos) hasta otros más exóticos y originales: foie, terrina de jabalí, brotes tiernos, palomitas y cortezas. Es cierto que puede parecer un poco pretencioso y que las palomitas no sabemos muy bien donde estaban, pero el resultado era excelente y llamativo.

Muy bueno también el guacamole, acompañado de unas rebanadas de pan de maiz tostado. Interesante y bastante amplia -casi más que la de comidas- la carta de cervezas y vinos (incluidos cavas y vinos dulces) que también se sirven por copas.

Mención aparte merecen los postres (6 € la ración, 4€ la media ración), donde posiblemente sí se nota más la inventiva de Elizegi: el «mazapán de jugo de almendra verde con helado de levadura» resulta un poco (demasiado) contundente, pero merece la pena probar ese helado en el que, con un poco de imaginación, podemos llegar a notar ciertos toques panaderos de la levadura. Vale la pena probar también las tejas de chocolate y helado de brioche, aunque sólo sea por la decoración, unos peta-zetas, y el consiguiente espectáculo en la mesa.

Se trata de un concepto bastante nuevo en Bilbao -que nosotros sepamos, al menos- de precio moderado y de visita más que recomendable. Al menos para los habitantes, porque los que visiten la ciudad por primera vez, posiblemente no sea un local como éste lo que vayan buscando dentro de su ruta gastronómica.

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Iker Morán

Periodista. Especializado en tecnología y fotografía, pero también cocinillas a tiempo parcial. Siempre anda con un par de cámaras encima y todavía no sabe muy bien si le gusta más cocinar, comer o hablar de comida. Posiblemente las tres cosas.

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  One Response to “Panko, bocadillos de alto standing en Bilbao”

  1. […] para probarla en todo su esplendor. Pero si el presupuesto no llega y los bocadillos informales de Panko -también de la mano de este hiperactivo cocinero- se quedan cortos, hay una alternativa […]

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