No hace mucho descubrimos una nueva utilidad a la cafetera de émbolo, esa que tenemos olvidada en el fondo de un armario. Ahora y gracias a los informativos de la Sexta -mirando la televisión incluso aprendemos cosas nuevas- le hemos encontrado un uso alternativo a la cafetera italiana, la de toda la vida.
Visto que ha quedado relegada a un segundo lugar con la llegada de las omnipresentes cápsulas de café, es un buen momento para rescatarla y preparar con ella un fantástico caldo de marisco o de jamón.
Aunque en la televisión vimos preparar en un momento un caldo concentrado de marisco para un aperitivo con berberecho, nosotros hemos querido intentarlo también con jamón. Ambos caldos son de los de sabor intenso, perfectos para que queden bien en los 10 minutos escasos que tarda en subir la cafetera.
El procedimiento es muy sencillo. En el depósito del agua ponemos unas gambitas o bien trozos de jamón, de los que quedan secos junto al hueso. En el filtro donde habitualmente iría el café colocamos ahora las típicas hierbas de caldo troceadas pequeñas. En nuestro caso, zanahoria, puerro y un poco de pimiento. Ponemos la cafetera al fuego y dejamos que suba.
Las posibilidades que abre este tipo de preparación son muchas, incorporando por ejemplo hierbas aromáticas. De todos modos, mucho nos tememos que para una buena sopa -de esas con su caldo de pollo- no hay atajos que valgan: mejor con el método tradicional. Es decir, con tiempo.



[...] Nosotros hemos hecho un caldo rápido con una cafetera – ya os hablamos de esta preparación hace unos meses – y el resultado ha sido más que satisfactorio. Dejamos cocer la calabaza durante 8 o 10 [...]